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Guardarraíl

El guardarraíl es un elemento de seguridad pasiva, que por norma general está situado a ambos lados de la vía y sirve para separar la dirección del tráfico de las mismas o también para evitar posibles accidentes en tramos peligrosos y que puedan salirse de la vía y chocar con algún elemento externo, algunos de estos elementos incorporan elementos reflectantes para ser diferenciados en curvas pronunciadas y aumentar así su visibilidad.

El guardarraíl puede tener hasta dos niveles de onda transversal, ya que hay tramos en los que se requiere mayor protección y una sola onda puede no ser efectiva. Estas ondas están colocadas a lo largo del tramo en el que se encuentre el quitamiedos para que cuando un vehículo sufra un impacto contra las mismas este sea absorbido y el coche no choque en seco, si no que este guardarrail se adapta al choque absorbiendo el impacto y reduciéndolo para que así sea más seguro para los conductores y componentes del vehículo.

Como dato curioso cabe destacar que los motoristas llevan muchos años quejándose de este tipo de medidas de seguridad, ya que este tipo de ondas están sujetadas por unos palos metálicos con bordes afilados, los cuales suponen un peligro mucho mayor para los motoristas. En muchos casos se ha hablado que prefieren que los quiten y chocan con algún otro objeto y salirse de la vía a impactar contra estas barras ya que actúan a modo de cuchillo si caes a gran velocidad pudiendo ser mucho peor que cualquier otro impacto de otro objeto. Es por ello que en muchas ocasiones estos tramos metálicos se están sustituyendo por otros de plástico resistente, cumplen con la misma función y además protegen a los motoristas de una mejor manera que los metálicos.

Guardarraíl: materiales de fabricación

Como hemos comentado anteriormente estos quitamiedos están fabricados en su gran parte de metal.

El material principal es el acero y el zinc, con más del 70% de su composición y el resto es una aleación de diversos metales.

El acero le otorga rigidez y durabilidad a este tipo de sistema de seguridad, y el zinc hace que sea un material más flexible haciendo que se deforme y absorbiendo el impacto de los choques. La medida de este sistema por lo general es de 7,65 metros.

Deben de pasar por un tratamiento de galvanizado para así evitar su corrosión y que sean mucho más resistentes a las condiciones climatológicas, ya que están expuestos en zonas tanto de temperaturas extremas como de lluvias intensas, están a lo largo de todo el territorio nacional.

Por otra parte como hemos visto en el primer apartado, en ocasiones puntuales estos quitamiedos están fabricados de un plástico resistente, se utiliza sobre todo en zonas más urbanas para que en caso de impacto al ir a menor velocidad lo daños que cause sean menores, ya que el plástico tiene menos dureza que el metal y en estos casos pueden cumplir la misma función.