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Ford Puma

Nace una nueva especie de SUV

299€/mes (48meses-10000km/año)
Renting idoneo

  • Diseño atrevido
  • Etiqueta ECO
  • Seguridad
  • Precios altos en acabados premium
  • Demaisados plásticos

El pequeño Ford Puma está de regreso, pero no es como muchos se esperaban y, lógicamente, ha causado algo de controversia. Ford lanzó en la década de los 90 un pequeño coupé, con motores de potencia contenida (hasta 125) y un diseño muy sugerente, al cual llamó Puma. Era un coche ágil y estéticamente muy bonito, cuyos rivales apenas se encontraban más allá del Opel Tigra y, quizá, el Toyota Paseo. Tomaba como base de partida el Ford Fiesta de aquel entonces y aunque tuvo buena acogida, no se puede decir que fuera un coche que marcara una época o fuera un rotundo éxito.

Sin embargo, en Ford han decidido recuperar la denominación Puma para un coche bastante diferente, un B-SUV. Han sido muchos los que han criticado la decisión de la marca, sobre todo aficionados que esperaban ver un nuevo coupé de pequeño tamaño y precio asequible. El caso es que no es la primera marca que aprovecha una denominación comercial con cierto gancho en el mercado, pues Mitsubishi lanzó el Eclipse Cross, un SUV que toma el nombre de un coupé de tamaño medio que fue un modelo de éxito entre los más fanáticos de los coches, así como un modelo que de segunda mano está bastante cotizado. Además, para esta reedición del Ford Puma la marca ha seguido el mismo camino, es decir, tomar como base de partida el Fiesta.

Ford anunció hace no mucho que centraría sus esfuerzos en el segmento de los SUV, los coches que más ventas están acaparando actualmente en toda Europa y otras partes del mundo (en Estados Unidos son coches muy populares desde hace muchos años) y sólo mantendrá fuera de los SUV determinados modelos como el Ford Focus (sólo la versión Active para Estados Unidos), el Fiesta o el Ford Mustang. De hecho, la apuesta por los SUV de la marca les ha llevado a poner en circulación un modelo que les ha hecho recibir muchísimas críticas desde la afición, un SUV eléctrico al que han llamado Ford Mustang Mach-E que, sin embargo, arrasó con las expectativas cuando se abrieron los pedidos en su mercado local, Norteamérica.

Ford puma azul trasera

Diseño moderno

Mucho más bonito en vivo y no es tan pequeño como parece

El segmento de los pequeños SUV es el más complicado de todos actualmente. Centra mucho la atención de los usuarios, sobre todo de los más jóvenes, pues ha pasado a ocupar el lugar que tenían coches como el SEAT Ibiza o el mencionado Ford Fiesta entre los nuevos conductores y entre aquellos que preferían un coche urbano a otro más grande. También es verdad que su precio es más bajo que otro SUV y por tanto, es lógico que todos los que quieren un SUV acaben yendo al segmento de los pequeños por simple cuestión económica.

Sea como fuere, la categoría está que arde y los integrantes son cada día más numerosos. Mientras muchas de las marcas iban lanzando sus modelos pequeños, Ford, que fue de las  primeras con el Ford Ecosport, ha decidido poner más carne en el asador con el nuevo Puma. Comparado con el Ecosport, modelo que seguirá a la venta en paralelo al nuevo, el Puma es mucho más deportivo e incluso agresivo. Es claramente un SUV con un talante más aguerrido que el Ecosport y muy cercano a los denominados ‘tipo coupé’, con una carrocería con muchas curvas, una entrada de aire en el frontal bastante grande y unos faros de formas también muy curvas que le otorgan cierto carácter. La trasera es igual de personal, con la matrícula emplazada en el paragolpes aunque el paragolpes, unido a la cantidad de chapa que hay en la trasera, provoca que resulte un poco masivo.

De todas formas es justo reconocer que, como ocurre con muchos otros coches, el nuevo Ford Puma es mucho más atractivo en vivo que en fotos. Las curvas de la carrocería logra buenos juegos de luces y sombras, las caderas del coche también le dan carácter y la trasera no resulta tan ‘pesada’ a la vista como en las fotos. Además, no es tan pequeño como parece aunque tampoco vayamos a caer en engaño, sigue siendo un segmento B y su espacio es contenido. Aun así, no podemos pasar por alto algunas cosas como el maletero, pues su capacidad es de lo más grande del segmento. Ford anuncia para el Puma 456 litros, ofreciendo además lo que han llamado ‘MegaBox’, un cajón bajo el suelo del maletero que puede soportar hasta 50 kilos de peso y que, además, cuenta con un tapón que va directo a la calle y sirve como desagüe. Una solución muy práctica para meter cosas sucias y darles un manguerazo, como pueden ser las botas de esquí o las de motocross si te gustan las motos.

Como todo en la vida, aquí no hay cosas gratis y las curvas exteriores hay que ‘sufrirlas’ en el habitáculo. No es que falte excesivo espacio, son pequeños detalles que afean un poco el conjunto. Por ejemplo, atrás dos mejor que tres, viajarían especialmente apretados y además, si son altos, mejor que vayan delante. La caída del techo en la zona trasera afecta a la altura libre en las plazas traseras y personas de más de 1,70 metros de alto se darán justo detrás de la coronilla con el marco superior del techo, donde se encuentra la articulación del maletero. Hay que mencionar que la unidad que tuvimos oportunidad de probar, un Ford Puma ST-Line con el motor microhíbrido de 155 CV, equipada el techo practicable y por norma general, esta opción suele restar algo de altura libre. Quizá en la versión que no lo lleva no ocurra esto.

El nuevo Ford Puma es mucho más atractivo en vivo que en fotos. Las curvas de la carrocería logra buenos juegos de luces y sombras, las caderas del coche también le dan carácter y la trasera no resulta tan ‘pesada’ a la vista como en las fotos

Interior ford Puma

Calidad en el interior

Buena calidad percibida, pero mucho plástico duro

Las buenas sensaciones se ven continuadas dentro. Con solo abrir la puerta ya se percibe una atmósfera agradable, con tonos oscuros y costuras en contraste que le dan un aspecto bastante bueno. Entrar y salir es fácil, la puerta tiene buen ángulo de apertura y los asientos están relativamente elevados (esto es uno de los argumentos de venta de estos coches). Los asientos son tan bonitos como cómodos y dado lo contenido del espacio disponible (no olvidemos que es un segmento B), tiene soluciones curiosas como la situación de la regulación lumbar, en el lateral de la banqueta en lugar de estar en un lado del respaldo.

Resulta sencillo encontrar la postura más óptima y el volante es agradable de manejar por el tacto de su tapizado y su diseño. Peor nota se lleva el selector del cambio, que queda un poco bajo respecto al volante y su accionamiento es un poco blando, misma percepción que ofrecen los pedales de acelerador y embrague (el freno, por fortuna, es más firme y fácil de dosificar).

El aspecto del salpicadero ofrece pocas pegas, con unos materiales acertados y unos ajustes muy correctos, aunque abunda el plástico duro, sobre todo en las plazas traseras. Allí, el panel completo es de plástico duro dejando un pequeño mullido tapizado en el apoyabrazos. El tacto de dicho panel de la puerta tampoco cuadra con el resto del coche y resulta un poco fuera de lugar que los asientos tengan tapizado mixto, que cuente con una instrumentación digital, un techo practicable y un interior de las puertas traseras tan poco afortunado.

Aquí, en las plazas traseras, también te encuentras con algo llamativo. El hecho de contar con el ‘MegaBox’ en el maletero le resta insonorización y hay algo más de ruido que también se percibe delante. No es que sea molesto, pero si resta algo de calidad de rodadura, aunque permite escuchar el bufido, bastante atractivo, que suelta el terminal de escape al acelerar.

El aspecto del salpicadero ofrece pocas pegas, con unos materiales acertados y unos ajustes muy correctos

Lateral Ford Puma

Conducción agradable

El coche corre, pero falta algo de garra

Bajo el capó de nuestra unidad, estaba la mayor novedad que trae el Ford Puma: el motor 1.0 EcoBoost Hybrid de 155 CV. Una nueva variante del varias veces premiado 1.0 EcoBoost de tres cilindros, que recibe una hibridación suave que le permite reducir emisiones y ostentar el distintivo ECO de la Dirección General de Tráfico. Es un motor interesante tanto por prestaciones como por consumos, pero que deja un sabor agridulce cuando se pretende exprimir su potencial.

No es que falte potencia, son 155 CV y el Puma corre más que de sobra, pero falta algo. El empuje no es el que se espera de un motor con esos caballos, la sensación es de llevar algo menos o que la cifra de par no es elevada aunque la marca declara 220 Nm. El sonido, aunque sea un tres cilindros, no se puede tachar de feo, como tampoco se puede criticar la velocidad con la que sube de revoluciones o, sobre todo, los consumos. Durante el tiempo que pudimos conducirlo, que no fue mucho por desgracia, pudimos lograr consumos entre los cinco y los seis litros en una conducción normal, llegando a medias de ocho litros cada 100 kilómetros cuando apretamos un poco más el ritmo y no tuvimos contemplaciones con el acelerador. La hibridación suave sólo se nota cuando soltamos el pie del acelerador, momento en el cual el grupo eléctrico aprovecha para regenerar energía.

La sensación de control durante todo momento es elevada, no hay nada que haga pensar que las cosas se irán ‘de madre’, aunque si aceleramos con fuerza sobre asfalto roto y no estamos acostumbrados a conducir coches con llantas grandes y neumáticos de perfil bajo, podría parecer lo contrario ya que las ruedas parece buscar las grietas y agujeros. Es algo normal cuando se lleva unas ruedas como las del Ford Puma ST-Line que tuvimos (215/55 R17) y sólo hay que mantener el volante recto para que el coche obedezca sin rechistar. Tan solo vamos a criticar la dirección, pues parece estar desconectada de las ruedas, la información que llega desde el volante es nula aunque la dirección es bastante precisa.

Esos neumáticos de perfil bajo y la configuración general del acabado ST-Line, el más deportivo de la gama, hacen que sea un coche más dinámico que cómodo. Es un coche que permite ir rápido con facilidad y no se aprecian balanceos excesivos de la carrocería. Está calzado de fábrica con unos GoodYear Eagle F1, una cubierta de verano para modelos deportivos, que son una maravilla por agarre y por sensaciones.

Es un coche que permite ir rápido con facilidad y no se aprecian balanceos excesivos de la carrocería

Opinión Ford Puma

Comentarios idoneo

Con el Ford Puma, la marca norteamericana ha buscado ir directamente a por los gallitos del corral, los Renault Captur y Nissan Juke, junto al SEAT Arona. De todos ellos me quedo con el Ford Puma sin dudarlo, pues me gusta más estéticamente, me gusta más su diseño interior y además, el motor de 155 CV con hibridación suave resulta muy interesante por sus prestaciones y la etiqueta ECO. Sí, le falta algo de empuje, pero son cosas en las que, por lo general, sólo los que nos dedicamos a esto o nos gustan los coches solemos fijarnos.

Si preferís una versión menos deportiva y más elegante, podéis optar por el acabado Titanium, que además debería ser más cómodo al contar con otra monta de neumáticos y una configuración del chasis diferente. No lo he probado, pero los modelos con acabado deportivo siempre tienen un tarado más firme y menos confortable. Si tampoco os interesa el motor de 155 CV es mejor esperar un poco, ya que todavía está por llegar al mercado la variante del motor de 125 CV con microhibridación y etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico. Ahora sólo se ofrece ese motor sin hibridación suave y por tanto, no tiene el distintivo ECO.

¿Qué opino del coche? Me gusta, no es el coupé pequeñín de los 90, pero mantiene la filosofía de aquel y sigue estando articulado sobre la plataforma del Ford Fiesta, que ya supone una garantía. Si Ford hace bien las cosas y lanza alguna versión más con precios algo más ajustados, este coche será un pelotazo.