21 Febrero, 2019

Coches híbridos vs coches eléctricos

A nadie se le escapa que se hace muy necesario controlar y atajar, lo más rápido posible, la contaminación. Es un problema muy serio que nos atañe a todos, pero que no es fácil de resolver. Una gran parte de la energía que empleamos procede de la quema de combustibles fósiles, calentamos nuestros hogares mediante quema de combustibles fósiles y nos desplazamos en vehículos que requieren de la quema de combustibles fósiles. Y esto es un pequeño ejemplo de lo que ocurre. La forma más rápida de reducir la contaminación, al menos por ahora, es el empleo de energías alternativas y aquí, la industria del automóvil, como en muchas otras facetas, es pionera y una de las más innovadoras, aunque también es una de las más castigadas por asociaciones, gobiernos e incluso usuarios.

Es por ello, que se ha acelerado el desarrollo de vehículos que tienen nulas emisiones durante su uso, o bien, tienen muy pocas. Es decir, se ha acelerado el desarrollo de coches eléctricos y de coches híbridos, que además cuentan con el beneplácito de las mencionadas asociaciones y gobiernos. Los automóviles híbridos ya llevan mucho tiempo en el mercado, desde que Toyota diera el paso con el Prius en 1997, el primer modelo de producción en usar dicha tecnología y actualmente, uno de los referentes al que le han salido muy duros competidores. Los eléctricos tampoco son precisamente nuevos, sobre todo si nos fijamos en los comienzos del automóvil, ya que después de la máquina de vapor, la tecnología que se quiso implantar fue precisamente la eléctrica aunque no acabara de completarse por la aparición del motor de combustión interna.

No obstante, eso es harina de otro costal que forma parte de la historia del automóvil y que, por supuesto, recomendamos conocer pues resulta sumamente interesante. Nosotros nos vamos a centrar en la evolución de los coches eléctricos actuales y los vamos a comparar con los coches híbridos. ¿Conoces las diferencias?, ¿sabes cuál es más recomendable según tus necesidades?, ¿estás enterado de sus ventajas e inconvenientes? Los coches eléctricos y los híbridos, aunque ambos emplean electricidad para moverse, no son lo mismo y las diferencias son muy abultadas. Así como las diferentes ventajas e inconvenientes.

bmw i3 marron

Motores eléctricos. El futuro del automóvil según muchos fabricantes

La movilidad sin emisiones es el objetivo principal que se busca en la industria del automóvil. Un futuro que se hace necesario pues la contaminación es cada día mayor, motivado, lógicamente, por el aumento de los vehículos en circulación y por la concentración de los mismos en grandes centros urbanos. Y la idea está calando en los usuarios que ven en la electricidad un método de movilidad limpia, silenciosa y fiable. Es cierto que todavía falta información al respecto y algo de cultura en cuanto a esta tecnología, pero es algo que se irá paliando con el tiempo.

No obstante, el coche eléctrico tiene un pequeño inconveniente, que para ciertos usuarios es mucho más que pequeño: sus baterías. La electricidad es algo totalmente dominado por el ser humano desde hace décadas, sólo debemos pensar en la cantidad de artilugios que se mueven o funcionan gracias a este tipo de energía, pero su almacenamiento no está igual de dominado. De hecho, almacenar electricidad es uno de los mayores escollos que se han encontrado los fabricantes de automóviles en el desarrollo de sus vehículos, aunque también es justo reconocer que se ha logrado avanzar una barbaridad. Por ejemplo, los primeros coches eléctricos apenas recorrían entre 20 y 50 kilómetros con una carga de sus baterías, que además estaban fabricadas con plomo y acarreaba un peso extra desproporcionado. Ahora, esto es muy diferente, con autonomías que superan hasta los 500 kilómetros y aumentos de peso no tan exagerados.

Poco a poco se va reduciendo ese problema de peso, mientras se aumenta la autonomía, dejando el siguiente paso de la evolución en el tiempo de carga. Aquí entran otros factores a estudiar como la capacidad del cargador, la temperatura que puede gestionar la batería (hace falta un sistema de refrigeración, como en los motores de combustión) y la capacidad de la propia batería. El último paso en esta evolución estaría en la durabilidad de las baterías, pues con el tiempo, pierden sus capacidades y acaban por almacenar muy poca energía, en ocasiones hasta el 40% menos que cuando eran nuevas. Un problema que no tiene un depósito de combustible, donde entra un número determinado de litros siempre.

Sin embargo, los motores eléctricos tienen un enorme potencial de desarrollo. Sólo hay que mirar las propuestas que presentan algunos fabricantes, que en ocasiones, superan los 1.000 CV con facilidad. Quizá sea una potencia poco realista para introducir la tecnología en el mercado, pero es un ejemplo de las posibilidades que se presentan de cara al futuro. Y además, ocupando muy poco espacio ya que un motor eléctrico puede ir montado en la propia rueda. También presentan una facilidad muy alta para ser gestionados mediante la electrónica y ofrecer todo tipo de funciones, comportamientos diferente y, básicamente, un coche ‘a la carta’ en cuanto a prestaciones y asistentes a la conducción.

Hyundai ioniq hibrido

Coches híbridos. Sí, usan electricidad, pero también combustible

Según la hoja de ruta de casi todos los fabricantes y las intenciones de quienes mandan en los diferentes países de Europa, el coche eléctrico es el futuro. Al menos así lo pretenden con las diferentes campañas y normativas que se van modificando y adaptando a los tiempos que corren. Sin embargo, actualmente son mucho más populares los coches híbridos, sustitutos en el mercado de los motores diésel. No significa que estos últimos vayan a desaparecer, pero el cambio de mentalidad y las estrategias en cuanto a impuestos de algunos mercados han redirigido a los usuarios hacia este tipo de automóvil. Las ventajas de esos coches son muchas, pero no todo es tan bonito como lo pintan.

Los coches híbridos son aquellos que tienen un motor que combina la electricidad y la combustión. Básicamente, emplean dos motores, uno eléctrico y otros de combustión interna, que pueden mover el coche por separado o al mismo tiempo según las necesidades. Así, cuando la batería del motor eléctrico cuenta con carga suficiente, puede mover el coche hasta velocidades determinadas (según el modelo, hasta 130 km/h) y por lo general, a velocidades reducidas. Por esto, los coches híbridos son ideales para quienes se desplazan por ciudad y alrededores, pues la autonomía no es un problema al contar con un motor de combustión y su correspondiente depósito de combustible. Este motor de combustión actúa siempre a velocidades elevadas, cuando se requiere mucha potencia o cuando la batería del motor eléctrico necesita cargarse. Es aquí cuando el coche híbrido contamina, cuando el motor de combustión funciona.

El rango de acción de un coche híbrido es mucho más amplio que uno eléctrico, gracias a la ayuda del motor de combustión, pero frente al eléctrico tiene algunas deficiencias. Una, la más notoria, el motor que quema combustible fósil y por tanto contamina y otra, por destacar alguna más, que las baterías son mucho más pequeñas y su autonomía en modo eléctrico es muy escasa. Hablamos de entre 20 y 60 kilómetros en modo 100% eléctrico, a partir de aquí, es el motor de combustión el que manda. No obstante, los coches híbridos, como ya hemos dicho, son ideales para su uso en ciudad, donde más contaminación se concentra, al poder circular a baja velocidad con electricidad y sin emisiones. Cuando necesitamos realizar desplazamientos de mayor envergadura, contamos con el motor convencional y su vasta infraestructura. Por eso, los coches híbridos son el camino intermedio o al menos así se les considera, hasta llegar al vehículo eléctrico. Un paso previo que además de permitir el desarrollo de la tecnología, permita también a los usuarios acostumbrarse y conocer un tipo de motor totalmente diferente al actual.

Conclusión/Opinión

Debemos hacer algo para reducir la contaminación, es algo evidente y urgente. Pero hay que hacerlo poco a poco, ofreciendo soluciones válidas y reales. Los coches eléctricos son el futuro, pero actualmente, no pueden enfrentarse con total garantía a un coche convencional por cuestiones como el repostaje, infraestructura y alcance de uso. Llegará el día que los coches eléctricos sean los únicos disponibles y pensaremos que usar un combustible como fuente de energía era una locura. Ha pasado algo similar con otras cosas, como fumar en los centros comerciales, por ejemplo.

A día de hoy, la solución más interesante son los híbridos. Ofrecen un producto totalmente utilizable sin miedo a quedarnos tirados, reducen la contaminación donde más falta hace, que es el centro de las grandes ciudades y además, cuentan con una tecnología cuyo desarrollo también aporta su granito de arena a la llegada final de los coches sin emisiones. Son el paso intermedio perfecto, aunque si vives en zonas como el centro de Madrid o Barcelona, la mejor opción es un híbrido enchufable al contar con etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico.