19 Febrero, 2019

Comparativa coches eléctricos más vendidos en España

Las ventas de coches eléctricos en Europa han crecido casi un 50% el pasado 2018. Una situación que demuestra que la tecnología está calando entre los usuarios, aunque todavía queden cosas por hacer, ya que la infraestructura sigue siendo muy pobre y los tiempos de carga, por mencionar algunos inconvenientes, sigan siendo lentas. No obstante, en estas nuevas cifras de ventas hay que contar para el cómputo global con los vehículo animados por pila de combustible, aquellos que emplean hidrógeno para obtener electricidad y que son muy, muy pocos.

Son datos ofrecidos por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), quienes también ofrecen una visión global en cuanto a ventas de vehículos híbridos. Estos, con una tecnología más evolucionada y aceptada (su autonomía y usabilidad es mucho mayor), han aumentado hasta un 33% convirtiéndose en la auténtica alternativa a los motores diésel, dominadores del mercado durante décadas y que actualmente, debido a diversos motivos, han caído en desgracia y sus ventas han ido hacia abajo sin remisión. No obstante, aunque han llegado a superar las 600.000 unidades en 2018, nos vamos a quedar con los coches eléctricos, que han superado las 200.000 unidades y se postulan como el futuro del automóvil.

Esa idea, la de representar el futuro de la movilidad, es la que nos ofrecen desde todos los frentes: gobiernos, fabricantes, asociaciones. Todos quieren reducir las emisiones al máximo y el camino elegido ha sido la electricidad. ¿Funcionará? Debería hacerlo si queremos eliminar la contaminación, pero no es tan sencillo como nos quieren hacer pensar. De todas formas, la tecnología se hace hueco en las calles y, por ejemplo, en España se vendieron en 2018 un total de 15.495 vehículos eléctricos, aunque nuevamente la cifra tiene truco, pues abarca ciclomotores y motocicletas. Turismos eléctricos fueron 6.132 ejemplares mientras que las furgonetas sumaron 1.825 unidades.

Los coches eléctricos más vendidos de España son modelos utilitarios

Por el momento, al menos según las cifras de 2018, los coches eléctricos más vendidos son modelos utilitarios. Esto tiene su lógica, ya que son los más baratos de adquirir y aquellos a los que más provecho se les puede sacar. Tomando como referencia varios estudios al respecto, un usuario medio, no recorre más de 60 kilómetros diarios con su vehículo y la mayoría de ellos son por el centro de las ciudades, escenario donde un utilitario y más aún eléctrico, cobra todo el sentido. En el centro de las grandes ciudades se concentra el mayor nivel de contaminación y donde también se encuentran las mayores restricciones al tráfico.

La tecnología de motores eléctricos tiene mucho potencial, eso es indudable, sólo hay que mirar las creaciones que muchos fabricantes están lanzando al mercado. Por ejemplo, Audi pondrá a la venta en breves el e-tron, un SUV eléctrico con más de 400 CV y más de 400 kilómetros de autonomía. Mercedes hará lo propio con otro SUV, el EQC, con similares características. Jaguar también tiene su respectivo SUV eléctrico, el E-Pace, que curiosamente ofrece cifras parecidas y así podemos seguir con una larga lista encabezada, como no, por Tesla. Pero el caso es que incluso Porsche sacará a la venta un modelo eléctrico, el Taycan, que promete cambiar el panorama para siempre.

El problema es que todos estos coches, los más avanzados del mercado, son muy caros. Coches de alta gama, con precios al alcance de unos pocos, que no tendrán un peso demasiado elevado en las cifras de ventas aunque servirán como punto de inicio para una expansión y evolución de la tecnología. El resto de usuarios deberán conformarse con modelos menos aspiraciones, aunque no por ello peores opciones. De hecho, teniendo en cuenta lo que se comenta aquí mismo, puede que sean la alternativa más lógica frente a modelos de mayores prestaciones, precio y tamaño.

Renault Zoe azul

El Renault ZOE, el eléctrico más vendido de España

Así, por tanto, el coche eléctrico más vendido en España ha sido el Renault ZOE. Según la Asociación Nacional de Fabricantes (ANFAC), el pequeño modelo francés ha acumulado en 2018 1.422 matriculaciones. Esto supone un incremento del 7,08% respecto al año anterior, 2017, desbancando al líder del segmento hasta el momento, el Nissan Leaf. Curiosamente, ambos modelos pertenecen al mismo conjunto empresarial, la ‘Alianza Renault-Nissan’, se podría decir que el líder del segmento de los eléctricos son ellos, pues el mencionado Nissan Leaf es el segundo coche eléctrico más popular con 1.271 matriculaciones en 2018, marcando un espectacular aumento del 137% respecto al 2017.

Son coches muy parecidos, pero al mismo tiempo muy diferente. El ZOE es un utilitario de tamaño similar al Renault Clio, que está a finales de su vida comercial que cuenta con algunas particularidades, como por ejemplo unas baterías que se ofrecen en régimen de alquiler o, por el contrario, bajo propiedad. Si se opta por alquilar las baterías, esta cuentan con una garantía ilimitada y se sustituyen sin coste adicional cuando su capacidad de carga es inferior al 75%. Si por el contrario es en propiedad, la garantía es de ocho años o 160.000 kilómetros y el cambio se cubre cuando la capacidad de carga baja del 66%. Sin embargo, el modelo japonés es algo más grande, más próximo a un compacto como puede ser un SEAT León o un Ford Focus. Las baterías no tienen las opciones del Renault, son, por así decirlo, el depósito del coche y no se alquilan ni se cambian, aunque cuenta con funciones de conducción semi autónomas gracias a los sistemas ProPilot (mantiene velocidad y distancia con el coche de delante e incluso puede detener el coche por completo) y ProPilot Park (aparca el coche de forma automática).

Ambos modelos son muy agradables de conducir. Las respuesta del motor es instantánea, totalmente silenciosa y con una entrega de potencia muy lineal y fácil de controlar. El Renault ZOE se vende en dos versiones, el ZOE R90 con 92 CV y 225 Nm de par, y el ZOE R110 que tiene 109 CV y 225 Nm de par. La autonomía máxima del francés son 315 kilómetros homologados con cada carga completa. La recarga más rápida no baja de una hora y media, mientras que en una toma doméstica puede requerir hasta 30 horas. El nissan, por su parte, tiene un motor de 150 CV y 320 Nm de par, con una autonomía de 272 kilómetros. Además, estrena una versión denominada Leaf e+ que aumenta la potencia hasta los 218 CV y 340 Nm de par, con una autonomía de 385 kilómetros homologados. En una estación de carga rápida, puede obtener el 80% de su batería en un tiempo estimado entre los 40 y los 60 minutos.

Por otro lado, el Nissan Leaf cuenta con tecnología más avanzada que el Renault, fruto de ser un modelo de reciente lanzamiento (es la segunda generación del modelo). Equipa una función llamada ‘e-pedal’. Se trata de un acelerador que permite regular tanto la aceleración como la retención, siempre dependiente de cuánta presión se ejerza sobre el pedal. El freno se usa únicamente para mantener el coche totalmente parado o, en situaciones de emergencia para frenar con mayor intensidad, pues al soltar el acelerador completamente, el coche decelera hasta detenerse totalmente incluso en pendientes. Otro sistema exclusivo del Nissan Leaf es la tecnología V2G (vehicle to grid o vehículo a red eléctrica). Básicamente, es un sistema para compartir energía desde el coche hacia otras infraestructuras, es un sistema bidireccional que puede ir de la red al coche o del coche a la red.

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Smart forfour eléctrico

Smart, la marca que apuesta por la electricidad en toda la gama

Durante los últimos años, algunos fabricantes de coches anunciaron que a partir de determinadas fechas, unos desde 2019, otros en 2020 y otros más adelante, sólo tendrían modelos electrificados. Es decir, sólo venderían coches híbridos o eléctricos. Es tendencia, evolución. Smart es uno de esos fabricantes, aunque fue un poco más allá y anunció que desde 2019 sólo vendería coches eléctricos. La actual gama de este fabricante se compone de dos modelos, el Forfour y el Fortwo, modelos que en su versión eléctrica ocupan la tercera y cuarta posición de los coches eléctricos más vendidos en España.Son la clara imagen del vehículo diseñado para moverse por grandes entornos urbanos que gracias a la electricidad, ganan interés entre muchos usuarios.

Ambos modelos comparten motor y la gran mayoría de los componentes, son, básicamente, el mismo coche pero uno con dos puertas y dos plazas, mientras que el otro cuenta con cuatro puertas y cuatro plazas. Así, los dos cuentas con una potencia de 82 CV y una autonomía de 155 kilómetros y disponen de un sistema de recuperación de energía basada en radar. Mediante un sensor monitorea el estado del tráfico que hay por delante del coche y elige automáticamente el nivel de recuperación más óptimo a las circunstancias. Igualmente, Smart ha creado una aplicación móvil llamada ‘smart EQ Control’, que permite mantener un control tanto del vehículo como de la batería, acceso a localización de estaciones de carga públicas y unas serie de funciones para activar la climatización a distancia y planear las cargas.

Su poca autonomía y su contenido tamaño, hacen de los Smart eléctricos, coches especialmente indicados para circular por las grandes ciudades más congestionadas, como Madrid o Barcelona. Además, es uno de los coches eléctricos más baratos del mercado, independientemente de su carrocería y a lo largo de 2018 se matricularon 761 unidades del Smart EQForfour (el nombre, traducido al castellano, significa ‘para cuatro’) y un total de 698 unidades del EQ Fortwo (significa ‘para dos’). Las cargas de ambos modelos Smart cuentan con unos tiempos que pueden considerarse en la media. En una toma convencional, como las de casa, obtener el 80% de la carga requiere entre seis y seis horas y media. Si optamos por el cargador que suministra la propia marca, el tiempo se reduce hasta los 45 minutos. Además, gracias a la aplicación ya mencionada, se puede programar la carga y controlar su estado desde el móvil.

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bmw i3 marron

El BMW I3, el eléctrico más atípico

Podríamos decir que cualquier automóvil eléctrico es un atípico. Todos, al menos en parte, cuenta con un diseño poco convencional, tecnología de última generación muy avanzada, sistemas de gestión super evolucionados y un pequeños detalles que los hacen destacar entre el resto del tráfico. Pero el caso del BMW i3 es un poco más notorio, ya que se trata del BMW más extraño que se ha fabricado, con un diseño que no concuerda con ningún tipo de coche actual y que pesar de su tamaño, es uno de los eléctricos más dinámicos del mercado. Hay quien lo asemeja a un monovolumen, otros lo acercan a un compacto, pero el BMW i3 es diferente a todos ellos y quizá sea una ventaja, ya que a pesar de su precio, se han vendido 533 unidades en 2018.

Es cierto que el BMW i3 representa el modelo premium entre los eléctricos ‘asequibles’ y es un coche que atrae a todos esos usuarios que buscan ese algo especial. Muchos lo tildarán de ‘coche de imagen’ y no irán muy desencaminados, pero sería resumir los pros que ofrece este eléctrico de forma muy burda. Es un automóvil pionero en muchos aspectos, como su construcción, que cuenta con dos conjuntos diferentes para el apartado mecánico y para el habitáculo. El primer se denomina ‘Módulo Drive’ y está fabricado con aluminio. En él se colocan las baterías, los ejes y la suspensión, la dirección y el motor, lo que se denomina ‘bastidor’. El otro es el ‘Módulo Life’ y es una célula fabricada con CFRP (carbon fiber reinforced plastic, o plástico reforzado con fibra de carbono) que se encarga del resto del coche. En cuanto a su habitáculo, se emplea fibra de vidrio reciclada (y reciclable) en muchos de sus componentes.

Colocado en el quinto lugar de los coches eléctricos más vendidos en España, el BMW i3 cuenta con dos versiones, una de ellas de reciente lanzamiento. La primera, el BMW i3, cuenta con un motor de 170 CV con hasta 255 kilómetros de autonomía. Puede recargar el 80% de la batería en 39 minutos en una toma de carga rápida, o bien, unas 11 horas en una toma convencional doméstica. La otra versión es el BMW i3S, que rinde 184 CV y puede recorrer hasta 310 kilómetros con una carga completa. Para obtener el 80% de la batería se requieren 42 minutos, mientras que en un enchufe doméstico se alarga hasta las 15 horas. De todos los modelos referenciados aquí, es el único que ofrecía una opción que permite alargar la autonomía, se denomina ‘Rex’ y se trata de la incorporación de un pequeño motor de gasolina que hace las veces de generador (nunca para mover el coche) y aumenta la autonomía en 150 kilómetros. Es lo que se llama un ‘eléctrico de autonomía extendida’. Se retiró del mercado en 2018, aunque posiblemente se puedan encontrar unidades en stock (y si no, tendrá que ser de segunda mano).

Al igual que el Nissan Leaf, cuenta con un sistema que permite conducir con un solo pedal, que BMW llama como ‘easy-pedal-feeling’. De hecho, este modelo fue quien lo estrenó por primera vez en el mercado y, gracias a este sistema, resulta un coche muy eficiente. Invita a una conducción anticipativa para aprovechar al máximo su retención que, de paso, permite recargar las baterías con su sistema de recuperación de energía. Es el más caro de todos los eléctricos de esta lista, pero también es el más deportivo, el que ofrece una conducción más directa y divertida y el que tiene una mayor calidad de fabricación.

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Conclusión/Opinión

No me atrevo a afirmar que los coches eléctricos sean el futuro, pero sí está claro que esta tecnología es una opción más en el mercado como lo son los híbridos, los alimentados por autogas o los tradicionales motores gasolina y diésel. Ofrecen muchas ventajas en conducción urbana, donde son imbatibles por respuesta al acelerador, economía de uso y por ser coche que no sufren ningún tipo de restricción de circulación. Serían coches todavía más interesantes si la infraestructura acompañara, pero actualmente es escasa y además, poco eficiente.

Por sensaciones al volante o prestaciones, son coches totalmente recomendables y muy satisfactorios, pero su corta autonomía y sus tiempos de carga no los hacen viables para recorrer grandes distancias a no ser que estemos dispuestos a ‘sufrir’ sus inconvenientes. Por otro lado, las baterías también requieren de algo más de evolución y que les afecte menos las condiciones climatológicas. No obstante, que todo esto no te asuste. Si buscas un segundo coche para moverte de casa al trabajo y del trabajo a casa, para ir a comprar, para recoger a los niños del colegio y pequeños desplazamientos por carreteras de circunvalación o entre pueblos cercanos, quizá sea la opción ideal. Sólo necesitas tener un cargador en el garaje o uno público cerca de casa.