26 Junio, 2019

Presentación del nuevo Renault Zoe 2019

La oferta de modelos con motor eléctrico en el segmento de los utilitarios es cada día más amplia. Lo que comenzó siendo como una rareza que cubría las necesidades de usuarios muy determinados, se ha ido transformando en una opción más dentro del catálogo ideal para los usuarios más urbanitas y concienciados con el cuidado del medio ambiente. Poco a poco, los fabricantes se han unido a la tendencia y marcas como Peugeot, Opel e incluso SEAT, cuentan con su respectiva versión de motor eléctrico de alguno de sus modelos más vendidos en las parcelas más populares entre los usuarios.

Sin embargo las marcas pioneras como Renault, en lugar de crear versiones electrificadas de modelos ya a la venta, decidieron poner en circulación modelos específicamente diseñados y desarrollados para equipar un motor eléctrico, sin contar con otra opción propulsora que elegir. Una idea que ha sido, sin lugar a dudas, un éxito, pues ya hemos visto cómo algunos de esos pioneros como el Nissan Leaf se renuevan e incluso amplían su gama con nuevas versiones más potentes y con más autonomía. El mismo camino que ha tomado otro de los primeros coches eléctricos en el mercado, el Renault ZOE, que acaba de recibir una actualización completa.

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el coche eléctrico es la capacidad de sus baterías, así como a la enorme y abrumadora escasez de infraestructura. Escollos y dificultades en un camino que ya parece imparable, con apoyo de empresas energéticas, gobiernos y sí, también usuarios. Sólo hay que ver la cantidad de coches eléctricos que se esperan para los próximos años y anuncios como los de Volkswagen, que promete precios al alcance de cualquier ciudadano.

interior zoe

Más cambios por dentro que por fuera

Mientras Volkswagen ultima el lanzamiento del I.D.3, el coche con el que pretenden revolucionar el sector al igual que pasó con el Volkswagen Type 1 (el famoso escarabajo o, en las últimas ediciones, Beetle), Renault lleva siete años vendiendo coches eléctricos de forma continuada hasta llegar a ofrecer modelos como el Renault Kangoo ZE o el Renault Master ZE, vehículos industriales con motor eléctrico que parecen funcionar muy en cuanto a nivel de ventas. Sin embargo, el Rey de las ventas eléctricas es el Renault ZOE, el cual se puso a la venta hace siete años y que se renueva de forma notable para afrontar un futuro que parece, más que nunca, abocado a enchufarse.

El Renault ZOE es uno de los coches eléctricos más vendidos y la marca no ha querido tocar demasiadas cosas, no vaya a ser que se pierda ese buen ritmo. De todas formas, es fácil apreciar los cambios a simples vista gracias a una imagen más ‘fresca’. Gana en carácter, con un frontal más agresivo pero sin excesos, manteniendo el aura de coches especial y diferente. Lateralmente apenas varía, pero sí cuenta con unos nervios y unas líneas más marcadas buscando potenciar ese mayor carácter que luce el frontal. Atrás es donde cuesta ver las novedades, que se centran básicamente en formas más suaves para el paragolpes y una nueva firma lumínica para los pilotos, que mantienen la forma del ZOE saliente.

No obstante, la ruptura con la primera generación del modelo eléctrico se encuentra en su habitáculo, donde el cambio es total. Se inspira en el nuevo Renault Clio y deja de lado su anterior apuesta que también tomaba su inspiración del Clio. La instrumentación es completamente nueva, digital y con un diseño más cuidado y atractivo. Su aspecto, al menos a través de las fotos, cuenta con una mayor calidad percibida y luce menos plástico, con mayor refinamiento. La pantalla central, algo obligado hoy día, es casi calcada a la empleada en el nuevo Clio y tiene 10 pulgadas. Por supuesto es totalmente táctil y a color. Añade nuevo interfaz ‘Easy Connect’, carga inalámbrica y freno de estacionamiento automático.

Hay ciertos detalles que no se aprecian a simple vista, pero que otorgan al nuevo Renault ZOE un plus de ecología. Por ejemplo, las tapicerías, que son totalmente nuevas y mucho menos coloristas (más convencionales en cuanto a tonalidad), están realizadas mediante un proceso de hilo cardado 100% reciclado y procedente de viejos cinturones de seguridad y deshechos plásticos, sin recurrir a ningún proceso de transformación química.

lateral zoe

Más potencia y más autonomía

Pocos cambios estéticos, pero muchos internos. La evolución en determinados apartados en los coches eléctricos provoca que el nuevo Renault ZOE mejores algunos detalles que, por otro lado, han ido puliéndose poco a poco según pasaban los años. Ahora, como cabe esperar, ofrece un motor más potente y una batería más capaz, así como mejoras en las posibilidades y tiempos de carga. Nada nuevo realmente, todo como se espera, pero eso no impide que sea importante de cara al futuro de esta tecnología y a su aceptación por parte de los usuarios.

Así, el nuevo ZOE anuncia una nueva versión con 100 kilovatios (R135), equivalente a 136 caballos de potencia junto a 245 Nm de par, que permite aceleraciones de 0 a 100 kilómetros/hora en 9,5 segundos y una velocidad máxima de 140 kilómetros/hora. Se mantiene la variante ‘R110’ con 109 CV. Ambos motores prometen una autonomía de 390 kilómetros según el nuevo ciclo WLTP gracias a una nueva batería de iones de litio con 52 kWh de capacidad. Tiene el mismo tamaño que la anterior pero mayor densidad energética, aunque pesa 21 kilos más que la anterior.

Esta batería permite cargas en corriente alterna (AC tipo 2) y como novedad, también en corriente contínua. Para ello, tras el emblema de la marca situado en el frontal se esconde una toma estándar europea y una toma adicional con dos contactos específica para recarga en corriente contínua (CSS Combo 2). La recarga en corriente alterna admite hasta 22 KW y en corriente contínua hasta 50 KW. Con esta última opción, se pueden conseguir 150 kilómetros de autonomía con sólo 30 minutos de carga. En toma de uso doméstico se necesitan casi nueve horas y media.

Como novedades también incorpora un nuevo programa de conducción señalado con la letra ‘B’. Se trata de un modo de conducción que permite conducir sin usar el pedal del freno, activando la retención de los motores eléctricos cada vez que se libere presión del acelerador. Así, el pedal derecho funciona en dos direcciones: cuanta más presión se haga más rápido se avanza y cuanto más presión se libere, más retención (y por tanto frenada) se obtiene.