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18 Enero, 2019

Presentación del nuevo Toyota Supra 2020

Los coches deportivos tienen algo que los hace especiales. Quizá sea su diseño, llamativo se mire por donde se mire. Es posible que sea la idea de ser coches rápidos y diseñados para valientes. Otro punto importante es el coste de los mismos, siempre más elevado que cualquier otro automóvil más convencional. Sea como sea, un coche deportivo levanta pasiones, llama la atención y gira cabezas por la calle. Así ha sido siempre y así seguirá siendo. Marcas como BMW, abanderada de la deportividad o Jaguar, cuya fama proviene de las carreras, son algunos de los ejemplos sin tener que recurrir a otras más típicas como Ferrari o Porsche. Marcas cuyos diseños son agresivos, desprenden una imagen de potencia y dinamismo que todos quieren tener.

Ahora es Toyota, una firma que tiene un palmarés deportivo envidiable y que cuenta en su haber con modelos considerados míticos en el mundillo, la que regresa a la senda de los coches deportivos con mucho más ahínco que antes. El 2019 es un año muy especial para la compañía japonesa, pues será cuando comience con el desembarco de versiones de talante más dinámico que las acostumbradas durante los últimos años. Ya dio los primeros pasos con el GT86, que se vieron continuados con el Yaris GRMN de edición limitada (sólo hay cinco unidades en España y 400 para todo el mundo) y seguirá con el lanzamiento de las versiones GR Sport y un nuevo motor híbrido de 180 CV que pronto estará disponible en la gama. Pero el paso definitivo en esta ‘nueva era’ es la puesta en escena de un coche que ha levantado expectación desde que, en 2014, presentaran el prototipo FT-1 (por Future Toyota 1): el Toyota Supra.

Cuando la marca mostró el FT-1, se estaba plantando la semilla que acaba de germinar. Era el primer paso hacia el regreso de un coche considerado una leyenda entre los amantes de los deportivos. Muy pocos fueron los que dudaron sobre el paso a producción de aquel concept car y aunque no ha llegado a la serie tal cual se dio a conocer, no cabe duda sobre la similitud entre el nuevo deportivo nipón y el prototipo. Sin embargo, el modelo japonés llega con algo de polémica debido a ciertos aspectos de su concepción. Los más puristas no están conformes (nunca lo están) y los fanáticos del modelo tampoco parecen contentos con el resultado. Pero, en el fondo, todo tiene su porqué.

Interior toyota supra

El nuevo Toyota Supra es un desarrollo conjunto con BMW

Toda la polémica viene porque el nuevo Toyota Supra surge de un acuerdo de colaboración entre BMW y la firma japonesa. Ambas compañías han colaborado en el desarrollo de diversos apartados cuyo resultado han sido dos coches bien diferenciados. Por parte de la marca nipona el Supra, por parte de los alemanes, el nuevo BMW Z4. Ambos coches comparten plataforma y comparten motor entre las cosas más destacadas. Un suceso que no ha sido bien recibido pero que ha sido el artífice del regreso de un coche que muchos esperaban volver a poder comprar. Sin este acuerdo de colaboración, Toyota no podría haber vuelto a fabricar un deportivo como éste pues, aunque a muchos se nos olvide, los fabricantes de coches viven de vender coches y para ello, en ocasiones, necesitan aliarse para recortar en costes y poder ofrecer tecnología, prestaciones y diseño sin que los precios de venta se disparen.

Así, bajo el capó del nuevo Toyota Supra se encuentra un bloque de seis cilindros en línea con 3.000 centímetros cúbicos de origen BMW asistido por un turbo y colocado de forma longitudinal a la marcha. Se trata de un motor que tanto por cilindrada, como por número de cilindros y condición de sobrealimentado o posición en el chasis, cuadra totalmente con la última generación del superdeportivo japonés que tantos seguidores tiene a lo largo del mundo. Además, según los expertos, es uno de los mejores motores de su clase y desde luego, prestaciones no le falta: 340 CV y 500 Nm de par, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y superar los 270 km/h, aunque el modelo se venderá con limitación electrónica a 250 km/h. A esto hay que añadir que no tendrá ni siquiera en opción un cambio manual y se venderá únicamente con un cambio automático fabricado por el especialista ZF con ocho relaciones. Los más puristas piden a gritos un cambio manual, pero el mercado manda y estos coches se venden principalmente con este tipo de transmisión.

Otro de los apartados que deja ver la colaboración entre las marcas es el habitáculo. Aquí encontramos diversos mandos que pueden verse en cualquier modelo fabricado en baviera, como por ejemplo los mandos de los intermitentes o los limpiaparabrisas, el selector del cambio, algunos mandos de la climatización, la pantalla central o el mando circular para manejar diversas funciones, colocado al lado derecho de la palanca de cambio. No es algo que se deba criticar, ya que BMW cuida mucho estos detalles, pero si eres aficionado resulta chocante ver elementos de un modelo alemán en otro japonés.

Lateral toyota supra

Elementos compartidos, personalidades diferentes

Al contrario de los que ocurre con el Toyota GT86 y el Subaru BRZ, que son prácticamente el mismo coche con distinto logotipo, el Supra y el Z4 no se parecen en nada. De hecho, desde la compañía del Sol Naciente se apresuraron a informar que sus ingenieros y los alemanes contactaron para lo imprescindible y las comunicaciones se pararon en una etapa muy temprana del desarrollo. Esto no quiere decir que ambas marcas tuvieran algún problema, sino que una vez completado el trabajo necesario, cada una tomó un camino propio y, al ser rivales en el mercado, hay cosas que no se compartieron. Una de ellas, por ejemplo, es la puesta a punto y la personalidad de cada coche. Salta a la vista que estéticamente no tienen nada que ver, pero además, el Z4 es un roadster biplaza y el Supra un coupé, con todas las diferencias que conlleva esto.

Toyota se ha centrado en hacer un modelo más deportivo que la última generación del Supra. Para empezar es un coche más corto, 14 centímetros concretamente, pero también tiene una distancia entre ejes 10 centímetros menor. La batalla (la distancia entre ejes) es incluso más corta que la del GT86, un coche teóricamente menos deportivo y bastante menos potente. De esta forma, el nuevo Supra mide 4,38 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,31 metros de alto, mientras que el peso en vacío se queda en 1.540 kilos. Medidas impuesta, al fin y al cabo, por el hecho de compartir la base del chasis con el BMW.

Pero lo que no comparten es la puesta a punto, que al final es lo que otorga personalidad a cada modelo, sumado a su construcción y diseño. Los ingenieros de Toyota han recurrido a un circuito tan famoso y alabado como es la variante norte de Nürburgring, un lugar considerado como la meca del automovilismo por lo complicado de su largo trazado. Para que nos hagamos una idea de su longitud y complicación, la marca promete un tiempo de vuelta de 7 minutos 40 segundos. Por lo general, en cualquier circuito convencional una vuelta requiere una media de minuto y medio. También podemos hacernos una idea de su complicación sabiendo que muchos fabricantes tienen una base de operaciones en dicho trazado alemán y que otras como Porsche, emplean ese mismo circuito para configurar sus deportivos más rápidos y potentes. Por lo tanto, se espera un comportamiento de primer nivel y una diversión al volante máxima. No son pocos los que sitúan al nuevo Toyota Supra como un referente en conducción deportiva.

Conclusión/Opinión

Retomar un nombre con tanta historia como Supra tiene sus inconvenientes. Por un lado, hay que tener contentos a los incondicionales del modelo, por otro, la prensa especializada analizará el coche con mucho más detalle que a cualquier otro y tomar alguna decisión errónea puede suponer un fracaso total. El mundo del automóvil es un poco conservador y los mitos no se deben tocar si se pretende cambiar demasiado el concepto original, en cuyo caso te sepultarán bajo críticas sin dar una sola oportunidad al modelo.

Por eso, el usar un motor de BMW no ha sentado nada bien, algo totalmente incomprensible cuando BMW es una auténtica especialista en ese tipo de motor y Toyota no tiene nada parecido en su catálogo. En realidad es un acierto pleno el haber contado con la colaboración de la marca alemana y muy seguramente, el nuevo Toyota Supra será un éxito y un modelo que marcará las pautas en su segmento. Estoy deseando que me dejen probarlo.

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