02 Febrero, 2019

Los conductores que viajan con perros ponen en riesgo sus vidas

Una nueva y alarmante investigación sugiere que uno de cada 3 conductores que tienen perros no limita con seguridad a sus amigos de 4 patas.

Para bastantes personas, los perros son una parte de la familia. No cabe duda de a la mayor parte de los conductores no les agradará dejar que sus hijos viajen sin limitaciones en un coche; ¿por qué esto no pasa con las mascotas?

Una reciente encuesta a 5.000 conductores con perros en toda Europa, encargada por Ford, muestra que el 32%  acepta no haber protegido adecuadamente a sus mascotas en el vehículo. De los dueños de perros encuestados que afirmaron que no siempre protegían a sus mascotas, prácticamente una tercera parte afirmó que era porque a los animales no les agradaba. El 31%  afirmó que no había necesidad al ser viajes cortos. Y el 14% afirmó que no tenían espacio para una jaula para perros en su coche.

Más de uno de cada 4 (26% para ser exactos) de los que llevaban a su perro sin seguro aceptaron que su mascota había asomado la cabeza alguna vez por la ventana.

Los conductores y dueños también aceptaron haber estado implicados en accidentes en el momento de haber sido distraídos por sus mascotas. Los perros habían encendido los indicadores, obstaculizado la visión o mordido a los ocupantes.

Los conductores ponen en riesgo tanto sus vidas como las de sus pasajeros y otros conductores de la carretera al no asegurar correctamente sus perros en sus vehículos.

Los especialistas estiman que si un vehículo choca a una velocidad de solo 40 km/h, un perro no sujeto puede desarrollar fuerzas de proyección de hasta 40 veces mayores que su peso. Las reclamaciones a las aseguradoras pueden en muchos casos ser invalidadas si las mascotas no están sujetas de forma segura en el vehículo.

Los conductores que tienen perros pueden eludir estos peligros utilizando un transportador de mascotas o bien un arnés.

Perro vigilando el coche

Ford encargó el estudio tras el desarrollo de la nueva propiedad del Focus, que fue desarrollada para dar cabida a la mayor jaula para perros posible. Es más, presumen de poder llevar un Wolfhound irlandés, la raza de perro más alta del planeta.