14 Junio, 2019

Mercedes CLA vs Mercedes Clase A sedán. ¿Como dos gotas de agua?

‘Algo está pasando en Mercedes’. Así era la campaña de marketing que la firma alemana lanzó en 2011 como antesala a lo que tenía en el horno, que no era otra cosa que un importante cambio en casi todos los aspectos que ha servido, hasta el momento, para transformar la marca casi por completo. El mejor ejemplo es su actual gama de modelos, el diseño de los mismos e incluso el carácter que presentan.

Lejos quedaron los ‘coches de abuelo’, como se tildaba a Mercedes en España hace relativamente poco tiempo. Ahora es posible ver a gente joven a los mandos de un coche con la estrella en el frontal. Y cuando decimos joven, hablamos de menos de 30 años en adelante, algo impensable con los serios modelos que la firma ponía a la venta. No obstante, en defensa de Mercedes hay que decir que eso era lo que pedía el mercado y esos eran los coches que sus clientes querían. El caso es que los tiempos cambian y se hace obligatorio adaptarse.

Pero lo más llamativo está en los escalones de acceso al mundo de la estrella, en las diferentes versiones de la Clase A. Todo comenzó con un pequeño monovolumen cuyo objetivo era ser el segundo coche del propietario de un Mercedes Clase E o un Mercedes Clase S. Los motores no eran excesivamente potentes y el dinamismo en su conducción no era su razón de ser. Todo lo contrario que ahora, convertido en un auténtico compacto cuyo éxito de ventas es arrollador y que, poco a poco, ha evolucionado hasta la generación actual, uno de los compactos más avanzados del mercado. También es uno de los que cuenta con la gama más completa, con varias carrocerías a elegir entre las que ha destacado siempre una muy concreta: el Mercedes CLA.

mercedes cla blanco

Mercedes Clase A vs Mercedes CLA, la guerra en casa

Bajo la denominación de CLA, Mercedes lanzó en 2013 un sedán que tomaba la base del Mercedes Clase A. Pero no del monovolumen, sino de la tercera generación, del coche que realmente supuso un enorme éxito para la marca. Cuando se presentó el primer CLA, la crítica fue unánime: acaba de nacer un futuro clásico. Su línea, con una fuerte caída del techo y de la zaga, mezclaba rasgos de coupé y sedán de una forma muy acertada. Fue un éxito, con unas ventas muy elevadas y una acogida sencillamente sensacional. Mercedes se acercaba a un público que nunca había pensado comprar un coche de la marca.

Con la actual generación del Mercedes Clase A, la marca ha ido un poco más allá y en lugar de mantener la oferta de carrocerías anterior, ha decidido ampliarla y aprovechar el tirón que tienen los sedanes en mercados como China. Así, se han sacado de la manga el Mercedes Clase A sedán y el Mercedes CLA, presentado al público a comienzos de año. Una estrategia que ha llamado un poco la atención al ofrecer dos modelos casi idénticos dentro de la misma gama.

El nuevo Mercedes CLA ha sorprendido más por su parecido con el nuevo Mercedes Clase A sedán que por su inspiración en el CLS. Parecen casi dos gotas de agua que podrían canibalizarse ventas el uno al otro. Pero las cosas son bastante diferentes cuando se comparan frente a frente y las diferencias aparecen en muchos rincones del coche. Lanzamiento que también es curioso si tenemos en cuenta el buen rendimiento comercial que tienen los SUV en casi cualquier segmento de mercado, en detrimento muchas veces del clásico ‘tres cuerpos’, y que deja para última instancia la llegada del Mercedes GLA, el SUV de la familia más pequeña de la marca y que deriva directamente del Clase A.

mercedes clase a

Hay más diferencias de las que parece al primer golpe de vista

Sin embargo, con la idea de abarcar el máximo número de clientes y de ofrecer un tipo de coche que tiene buena acogida (el sedán coupé), sin olvidar a los clásicos usuarios de la marca, Mercedes ha lanzado dos propuestas sobre un mismo modelo cuyo enfoque y cliente objetivo es totalmente diferente a pesar de sus similitudes. Uno, el Clase A sedán, es más clásico, diseñado para los conductores de Mercedes de toda la vida o para aquellos que buscan un coche con más presencia y capacidad de carga que la variante compacta. El otro, el CLA, es más dinámico y deportivo, pensado para los conductores que buscan una imagen más atrevida, con algo más de estilo y huyen de los clásicos sedanes de toda la vida.

Bajo su chapa son básicamente el mismo coche con diferente puesta a punto, por fuera, varían lo suficiente para ser dos modelos totalmente diferentes. El cambio más evidente es la caída que presenta el techo en la zona trasera, la forma de las ventanillas traseras y toda la zaga al completo, tomada sin apenas cambios aparentes del Mercedes CLS. Pero el frontal también presenta diferencias que se pueden apreciar en los faros, con una forma más triangular en el CLA, así como en el paragolpes, más agresivo y con entradas de aire más grandes en el último en llegar. Inadvertidas pasan las dos jorobas del capó que tiene el Mercedes CLA y que no aparecen en el Clase A sedán, algo que también ocurre con la longitud total o el ancho de vías, algo mayores en el CLA.

El habitáculo es compartido entre los tres miembros de esta nueva entrega de la Clase A. Volante, salpicadero, instrumentación, salidas de aireación, consola central, paneles de las puertas; todo es igual a diferencia de los detalles específicos de cada versión, presentes en las tonalidades de la luz ambiental, en los colores o en los menús del equipo multimedia por poner unos ejemplos. El maletero es más grande en el Clase A sedán –50 litros más– y el equipamiento difiere ligeramente con algunos sistemas incorporados en el nuevo CLA, como una nueva evolución del sistema MBUX o las funciones del ‘Energizing Comfort Control’, un sistema que interconecta diferentes sistemas de confort para potenciar el bienestar del conductor (climatización, equipo de sonido, iluminación ambiental y confort de asientos). Sistema que funcionan en base a unos programas preestablecidos y que combina las características de cada dispositivo para influir en el ambiente interior.

Conclusión/Opinión

Mercedes ha cambiado una barbaridad, es una marca menos seria y aburrida, menos formal. Pero al mismo tiempo, sigue siendo el máximo exponente dentro del segmento premium, con automóviles de una calidad elevadísima y una tecnología súper avanzada. Además, ha hecho de AMG casi una marca con derecho propio con modelos de potencia y prestaciones abrumadoras.

Una muestra del cambio sufrido en Mercedes son los modelos más ‘pequeños’, como la gama del Mercedes Clase A. Se trata del compacto más avanzado del mercado, o al menos uno de los más avanzados, cuyo diseño poco tiene que ver con su primera entrega aparecida a finales de los 90. El lanzamiento de dos versiones tan parecidas como el Mercedes Clase A y el Mercedes CLA demuestra el interés de la marca en este segmento, al intentar diversificar la gama todo lo posible.

Puede que se roben ventas el uno al otro, pero no serán importantes ya que ambos modelos están claramente diferenciados y sus clientes objetivo son muy distintos. No obstante, es un ejemplo claro del cambio que ha dado Mercedes.