02 Abril, 2019

¿Qué restricciones existen para los coches diésel?

Lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo con los motores diésel, parece más una persecución que algo lógicamente apoyado por estudios y análisis. Después de varias décadas como dominador indiscutible del mercado europeo, impulsado por gobiernos e instituciones como el motor más limpio y respetuoso, se ha pasado a catalogarlo como el culpable de todos los males. Y en parte tienen razón, los bloques alimentados por gasóleo contaminan mucho, pero no toda la culpa es de esta tecnología y esa afirmación no es del todo correcta. Los motores diésel contaminan, es cierto, pero el problema está en los propulsores anteriores a la normativa Euro IV. es decir, los diésel anteriores al año 2015, aunque hay modelos matriculados antes que cumplen con esta normativa.

Todo el escándalo y la ‘persecución’ que sufren los motores diésel comenzó en Estados Unidos, cuanto en 2005 se descubrió que Volkswagen había instalado un sistema en sus motores TDi capaz de detectar cuando estaba siendo sometido a unas pruebas, en cuyo caso, cambiaba su lógica de gestión para reducir prestaciones y por tanto, consumo y emisiones. Un sistema, no cabe duda, muy ingenioso pero ilegal, pues en uso real, en carretera abierta, permitía unas emisiones mucho más elevadas que las homologadas y muy por encima de lo permitido por ley. Esto provocó una avalancha que arrasó con todos los fabricantes, o casi, mientras ponía en el ojo del huracán la tecnología de los motores de gasóleo.

Al mismo tiempo, se generó toda una serie de noticias, comentarios y afirmaciones que afectaron a las ventas de estos motores, hasta llegar a cifras anteriores a 1998, o dicho de otro modo, de abarcar entre el 50 y el 70% de las ventas, a copar tan solo el 30% en su mejor momento. E incluso menos. Como consecuencia, las concentraciones de CO2 aumentaron puesto que los motores de gasolina emiten más dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero y del calentamiento global. Y todo esto ha sido culpa de una total desinformación y de una información errónea.

skoda kodiaq

Las restricciones de circulación afectan a todos los motores

Uno de los mayores problemas que han surgido, es que los usuarios no saben muy bien qué ocurrirá con los propulsores animados por gasóleo y optan por elegir uno alimentado por gasolina, que parece estar exento de todos estos problemas. Por lo general, tras ciertos anuncios poco afortunados por parte de administraciones y organizaciones, los conductores no quieren diésel, o eso al menos parecía pues las ventas parecen estabilizarse e incluso ganar algo de terreno (un estudio afirma que el 50% de los usuarios de diésel en España no lo cambiarían por otro). No obstante, lo primero que debemos conocer y tener perfectamente claro, es que LOS MOTORES DIÉSEL NO TIENEN RESTRICCIONES. Los cortes de circulación y la prohibición de circulación en ciertas zonas de Madrid y Barcelona afectan a todos los vehículos, incluso a motocicletas.

Los cortes de circulación se centran, por el momento, en las dos ciudades mencionadas: Madrid y Barcelona. Dichos cortes de circulación se basan en las etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico y repetimos, afectan a todos los vehículos y no sólo a los diésel. Todos aquellos automóviles que no tengan distintivo ambiental, los considerados más contaminantes, no podrán acceder a dichos lugares. Estos son todos los turismos con motor de gasolina matriculados antes del año 2000 (anteriores a la normativa Euro III) y todos los diésel matriculados antes del año 2005 (anteriores a la normativa Euro IV). Cualquier motor diésel moderno, sobre todo aquellos que cumplan la Euro VI, son menos contaminantes que los motores de gasolina y no sufren restricciones màs allá de los cortes de circulación puestos en marcha por altos niveles de contaminación, que nuevamente, son cortes que afectan a todos los vehículos usen el combustible que usen. Los únicos que se libran de cortes y restricciones son los híbridos enchufables y los eléctricos.

nissan qashqai

Mayor valor impositivo a los diésel

Durante el mes de enero de 2019 se tenía previsto implantar un mayor impuesto al diésel, pero no a los coches, sino al combustible, al gasóleo. Un impuesto que no se hizo efectivo pero que podría implantarse en cualquier momento. El objetivo, que además se pide desde Europa, es que se equipare el valor impositivo del gasóleo con la gasolina, resultando en un encarecimiento del coste por litro, al que supondrá para el consumidor unos cinco euros adicionales cada vez que se llene el depósito. Al final del año, la subida es notable, pero el menor consumo de estos motores hace que todavía sigan siendo más interesantes que un gasolina para todos aquellos conductores que realizan muchos kilómetros al año. Además, se tenía previsto que dicho impuesto no afectara a los autónomos, en concreto a transportistas y agricultores.

Conclusión/Opinión

La tecnología diésel sigue siendo muy interesante, más todavía con los últimos esfuerzos de los fabricantes en hacerlos más limpios. Algunos, como Mercedes, han recuperado la idea del motor híbrido diésel en lugar de gasolina y los sistemas como la inyección de AdBlue, los filtro de partículas (que han empezado a usar los gasolina) y los avances en turboalimentación convierten a los motores de gasóleo en máquinas limpias y respetuosas con el medio ambiente. Otra cosa bien distinta será cuando los conductores no realicen el mantenimiento previsto por el fabricante, algo que también se debería controlar desde las administraciones.

Si estás pensando en un motor diésel, no te preocupes, no hay problema con estos motores y no sufren ninguna restricción específica. Ni siquiera el aumento de los impuestos al combustible, cuando se haga efectivo, será impedimento para mantener ese mayor interés por sus bajos consumos. Sólo debemos tener algo de cuidado e informarnos debidamente si tenemos intención de buscar un diésel de segunda mano, en cuyo caso, lo más recomendable es optar por uno lo más moderno posible y evitar los anteriores al año 2005.