14 Junio, 2019

Nuevo BMW Serie 1 2019

Mucho se ha hablado y mucho se hablará del nuevo BMW Serie 1. La tercera generación del compacto alemán se presenta de forma casi irreconocible y supone, claramente, una revolución del modelo. Hasta el momento, el BMW Serie 1 era el único compacto del mercado con propulsión, esto es, que la potencia de su motor se enviaba a las ruedas traseras y no a las delanteras, como la totalidad de rivales del segmento. Dicha configuración le otorgaba una personalidad muy marcada, un tacto de conducción muy característico y una imagen totalmente personal debido a su largo capó y a la cabina retrasada.

Sin embargo, la nueva generación del compacto de BMW deja atrás su mayor diferencia y desde ya mismo, pasa a ser un modelo con tracción delantera con la posibilidad, según versión, de montar tracción total. Esto también afecta a otros apartados, como el diseño, el espacio interior o el comportamiento. Se trata de un cambio totalmente rompedor, criticado por los más puristas y defensores de la propulsión, pero que en realidad tiene razones más que convincentes para apostar por esta nueva configuración. Es cierto que pierde su especial y deportiva personalidad, pero hay muchas cosas que dan la razón a BMW para tomar este camino.

lateral bmw serie 1

Más espacio en el habitáculo y diseño más convencional

Uno de los medios más conocidos entre los fanáticos del automóvil de medio mundo, Top Gear, pudo hablar con los responsables del desarrollo del compacto alemán y aclararon algunas cosas muy llamativas, que permiten entender el cambio realizado. Para empezar, la gran mayoría de conductores no saben que la potencia llega al suelo a través de las ruedas traseras. Un dato curioso, ya que se trata de una configuración que afecta y mucho a la conducción. No es algo sorprendente, muchos usuarios desconocen la casi totalidad de las características de su coche, pero si es un dato que aclara muchas cosas.

Peter Langen, director de BMW Driving Dynamics, ha declarado que “tenemos que crear un coche competitivo en el mercado y queremos un vehículo que sea más amplio en el interior pero del mismo tamaño exterior. La mejor manera de hacerlo es moviendo la tracción al eje delantero. Creemos que la gente valora el extra de espacio y la mayoría de nuestros clientes no saben dónde está la tracción y les da lo mismo”.

Los coches de tracción delantera son más fáciles de controlar para cualquier conductor, independientemente de su destreza y experiencia al volante, una condición que resulta más idónea para aquellos a quienes estas consideraciones no les importan y sólo quieren un coche para desplazarse. Pero además, la tracción delantera implica otras cosas. La propulsión obliga a colocar el motor de forma longitudinal (a lo largo) y a montar una barra, un árbol de transmisión que envié la potencia a las ruedas traseras. Con tracción delantera el motor se puede colocar de forma transversal (a lo ancho) y ahorrar espacio así como esa barra, ganando espacio en el habitáculo sin aumentar el tamaño del coche. Así, el nuevo BMW Serie 1 gana 33 milímetros para las piernas en las plazas traseras y 19 milímetros de altura, más otros 13 milímetros adicionales para los codos. Los pasajeros delanteros también disponen de más espacio, nada menos que 42 milímetros para la misma cota. El maletero también crece, con 20 litros adicionales hasta alcanzar los 380 litros de capacidad.

Exteriormente los cambios en su arquitectura también se notan. El nuevo BMW Serie 1 ya no cuenta con su peculiar perfil, donde destacaba su largo capó. Ahora el morro es más corto y el habitáculo se encuentra más adelantado. Mantiene las ruedas en los extremos de la carrocería, pero el adoptar los rasgos actuales de la marca supone parecerse mucho al BMW X2, el SUV de estilo coupé con el que comparte plataforma y algunos órganos mecánicos. En general, el coche se ve más compacto, pero también más convencional y además, tal como mandan tendencias, sólo se ofrecerá con carrocería de cinco puertas.

frontal bmw serie 1

Motores con potencias desde 116 hasta 306 CV

Desde la marca anuncian su nuevo compacto como una revolución, aunque también aseguran que mantendrá su carácter 100% BMW, pero será más práctico y versátil. Uno de los primeros motores afectados por este nuevo enfoque es el bloque de seis cilindros en línea ‘marca de la casa’. La arquitectura del nuevo Serie 1, compartida también con la gama del fabricante MINI (propiedad del Grupo BMW), no está diseñada para equipar motores longitudinales (a lo largo) y por tanto, impide el montaje del famoso propulsor de la marca.

Para sustituir ese motor y animar la versión más potente y deportiva del modelo, al menos por ahora, se recurre a un propulsor algo más normal aunque muy potente. El BMW M135i xDrive, nombre que recibe la variante más prestacional, usa un bloque de cuatro cilindros, 2.0 litros y turbo, capaz de rendir 306 CV. Es el motor de cuatro cilindros más potente de la marca y se acopla al cambio automático Steptronic Sport con ocho relaciones, así como al sistema ‘4x4’ denominado ‘xDrive’ que además dispone de un diferencial mecánico de deslizamiento limitado creado ex profeso.

Cuando se inicie la comercialización de este Serie 1 de tracción delantera, prevista para el 28 de septiembre de 2019, estará disponible otro motor de gasolina más y tres opciones diésel. Todos preparados para superar la normativa de emisiones Euro 6d-TEMP, muy restrictiva en cuanto a emisiones. Los niveles de potencia también serán los acostumbrados en el segmento, pero suficientemente altos para ofrecer prestaciones y un comportamiento acorde con un modelo premium. La gama de motores, sin contar el M135i xDrive, es la siguiente:

  • BMW 118i: Motor de tres cilindros, 1.5 litros turbo. Completamente revisado con multitud de componentes nuevos, así como un rediseño del sistema de refrigeración. Rinde 140 CV entre 4.600 y 6.500 rpm y 220 Nm entre 1.480 y 4.200 rpm. Homologa un consumo de hasta 5,7 litros de media y unas emisiones de hasta 129 g de CO2 por kilómetro (según monta de llantas y equipamiento).
  • BMW 116d. Motor de tres cilindros, 1.5 litros turbo. Rinde 116 CV a 4.000 rpm y 270 Nm entre 1.750 y 2.250 rpm. Anuncia un consumo de 4,2 litros de media y unas emisiones de hasta 110 g de CO2 por kilómetro (según monta de llantas y equipamiento).
  • BMW 118d. Motor de cuatro cilindros, 2.0 litros biturbo (de distinto tamaño y uno con geometría variable). Recirculación de gases revisada y modificada, nuevos sensores para sistema de inyección de gasolina, inyección de AdBlue. Rinde 150 CV a 4.000 rpm y 350 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm. Consumo de hasta 4,4 litros y emisiones de hasta 116 g de CO2 por kilómetro (según monta de llantas y equipamiento).
  • BMW 120d. Es el mismo motor que el BMW 118d pero con distinta configuración. Rinde 190 CV a 4.000 rpm y 400 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm. El consumo oficial es de hasta 4,7 litros y las emisiones de hasta 124 g de CO2 por kilómetro (según monta de llantas y equipamiento). Sólo se ofrece con tracción total ‘xDrive’ y cambio automático Steptronic de ocho relaciones.

Técnica y tecnología dan forma al nuevo BMW Serie 1

La actual generación de conductores está muy influenciada por la carga tecnológica de los automóviles modernos y BMW es un referente en este apartado así como también en técnica, sin importar el segmento (incluso en motos, con la BMW R 1250 GS y la BMW S1000 RR, marca la pauta). Además, el BMW Serie 1 siempre ha presumido de un chasis y unas suspensiones muy afinadas y la tercera generación, según la marca, es todavía mejor. BMW afirma que es más ágil gracias a una sofisticada arquitectura que será la referencia en el mercado. Uno de los elementos más destacables es el ‘ARB’ (actuator contiguous wheel slip limitation, o actuador contiguo para limitación del deslizamiento de la rueda). Se trata de un sistema procedente del BMW i3S y que mejora la tracción al acelerar en curva y al circular sobre mojado. Además, se coloca de tal forma que resulta tres veces más rápido.

El nuevo BMW serie 1 incorpora otros sistema pensado para mantener la agilidad durante la conducción. Se trata del ‘BMW Performance Control’. Funciona aplicando los frenos selectivamente en las ruedas que se encuentran en el interior de la curva (las derechas en curvas hacia la derecha, las izquierdas en curvas hacia la izquierda). Así mismo, mediante el sistema EDLC (Electronic Differential Lock Control) simula el efecto de un diferencial autoblocante.

Por otro lado, el chasis del BMW Serie 1 se ha diseñado para ser más rígido, pero también más ligero. Se pierden 30 kilos respecto al modelo saliente, sin perder rigidez, más bien lo contrario. Al mismo tiempo se pueden elegir tres tipos de suspensión como la deportiva ‘M Sport’ (rebaja la altura al suelo en 10 mm y es más firme) o la suspensión adaptativa con amortiguación variable.

La conectividad y las posibilidades tecnológicas en asistencia a la conducción son parte primordial. El habitáculo es completamente nuevo y destaca por la nueva pantalla central o la posibilidad de equipar instrumentación digital totalmente configurable, desde las cuales se puede controlar la casi totalidad de los sistemas. Si el coche equipa cambio automático, se aprovecha del navegador para adaptar su funcionamiento a la ruta marcada. También tendrá en cuenta información procedente de otros sistemas como el ‘Active Cruise Control’ (control de crucero activo) para evitar maniobras innecesarias de cambio entre relaciones en tramos con mucha sucesión de curvas. TAmbién aprovecha estos datos el sistema de ‘avance por inercia’ y el Auto Start/Stop.

Como novedad ya no en el modelo, sino en el segmento, el nuevo BMW Serie 1 dispone, opcionalmente, de dos dispositivos inteligentes tomados prestados de modelos de mayor alcurnia: la BMW Digital Key y el BMW Intelligent Personal Assistant. El primer dispositivo transforma el teléfono móvil en la llave del coche, para lo que se hace necesario instalar la opción ‘Comfort Access’. Mediante tecnología ‘Near Field Communications’ o ‘NFC’, se puede abrir o cerrar el coche desde un smartphone con sólo acercar el móvil al tirador de la puerta. Funciona incluso con la batería del teléfono agotada. Al dejar el dispositivo móvil sobre la bandeja para tal efecto, que además permite carga inalámbrica, se puede poner el motor en marcha.

Respecto al sistema ‘Intelligent Personal Assistan’, permite interactuar con el coche. Por ejemplo, decir ‘Hola BMW’ permite activar el vehículo, acceder a sus funciones y obtener información sólo con hablar. Además, la marca ofrecerá actualizaciones regulares que se podrán hacer desde el propio móvil o directamente desde el coche. BMW asegura que se trata de un personaje digital con su propia personalidad, capaz de aprender rutinas y hábitos para aplicarlos en el contexto adecuado y ofrecer conversación informal. Ayuda al conductor, aprende de sus preferencias y se familiariza con sus ajustes preferidos; diciendo ‘Hola BMW, tengo frío’, hará que se regule la temperatura interior del coche en consonancia.

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