X

Calcula tu cuota de renting Idonea

23 Junio, 2020

¿Qué coche elegir diésel o gasolina?

El mercado general ha cambiado mucho, sobre todo lo que respecta a la oferta que tienen disponible los usuarios. Actualmente, no importa las necesidades que se tenga porque existe un coche que las cubre, empezando por el tamaño, pasando al tipo de coche, al motor que lo anima y obviamente, acabando en el precio. Si buscamos un coche familiar, por ejemplo, se puede elegir entre no menos de tres tipos de coche diferente, que pueden llegar a ser cinco tipos de coches diferentes si abrimos todo lo posible el abanico de opciones. A esos tipos de vehículo los podemos dividir por tamaño y por motores, lo que convierte la elección en una tarea muy difícil.

No obstante, aunque la oferta ha crecido una barbaridad en los últimos años, la mayor duda que todavía tienen muchos usuarios es si elegir un coche con motor de gasolina o con motor diésel. Desde el año 2015 los motores diésel ha ido acumulando una imagen de motores sucios que no se corresponde con la realidad, cayendo en ventas estrepitosamente desde entonces y dando a los motores de gasolina un dominio que perdieron hace décadas. Los motores diésel ha copado más del 80% de cuota de mercado durante más de 20 años, siendo ahora los motores de gasolina los preferidos por el público, aunque por debajo de la cuota lograda por la tecnología diésel. Los gasolina copan a día de hoy el 56%, de media, de las ventas en España, dejando poco más del 35% para los diésel y el resto, para motores de energías alternativas.

La caída en ventas de los motores diésel ha servido de revulsivo para que otras tecnologías fueran ocupando su lugar, como es el caso de los grupos propulsores híbridos e híbridos enchufables, cuya popularidad es cada día mayor (Toyota es líder indiscutible con estos motores y sus ventas acaparan el 70% del total de la marca) mientras que otras opciones como los motores a gas, ya sean GLP o GNC, también tienen sus partidarios. Sin embargo, los híbridos todavía no han logrado alcanzar las ventas de los diésel y el cómputo de matriculaciones no es del todo real, ya que suma en el mismo grupo los híbridos enchufables, los híbridos convencionales, los nuevos micro híbridos y los motores eléctricos.

¿Gasolina o diésel? Eterna duda

¿Gasolina o diésel? Eterna duda

Debemos comprender que la tecnología de los motores de gasolina y diésel lleva muchos años en el mercado y la gente confía en ellas por costumbre, porque es lo que ha habido siempre y porque las nuevas tecnologías, como la hibridación, requieren tiempo y adaptación. También requieren algo de cultura y menos “expertos” afirmando cosas que no son, pero eso lo dejaremos para otra ocasión y ahora nos centraremos en cual es la mejor elección a día de hoy.

Elegir el motor para un coche suele necesitar un poco de lógica. Por lo general, elegimos los motores por modas o por gustos personales, sin pensar demasiado en los pros y los contras de esa elección. Durante los últimos 20 ó 25 años, todo el mundo elegía un motor diésel porque era el que menos consumía y además, contaba con algunas ayudas desde el Gobierno por sus menores emisiones. Sin embargo, eran coches más caros que en ocasiones no compensaba. ¿Por qué? Porque su menor coste en cuanto a combustible (consumo más bajo y precio del combustible también más contenido) no compensaba el gasto extra en su adquisición dado que se recorrían pocos kilómetros. Había casos que necesitaban recorrer 250.000 kilómetros para compensar el mayor precio del modelo con motor diésel y ese kilometraje se alcanza, por lo general, pocas veces. Cuando el coche tiene cierto número de kilómetros, digamos unos 150.000 kilómetros, ya se han cumplido 10 años de vida y los usuarios suelen cambiar de vehículo habiendo perdido entre 2.000 y 4.000 euros con la compra del diésel.

Durante muchos años se ha dicho por activa y por pasiva, que un motor diésel sólo compensa cuando se recorren muchos kilómetros al año, sobre todo por carretera. Los motores de gasolina son más indicados para aquellos que realizan pocos kilómetros al año y además, los realizan por ciudad. Es más, los motores diésel no son los más indicados para realizar muchos kilómetros por ciudad, ya que requieren de cierta temperatura para funcionar de la forma más eficaz y para que sus sistemas de contención de emisiones hagan su trabajo. Si dichos sistemas no alcanzan la temperatura de trabajo (unos 800-900 grados centígrados) pueden surgir averías y además, averías muy caras de solucionar. Un catalizador alcanza precios de entre 900 y 1.500 euros más mano de obra.

coche gasolina o diésel

Entonces, ¿elijo gasolina o elijo diésel?

Actualmente, los motores diésel siguen siendo más caros que los motores de gasolina. Y no es porque la tecnología sea nueva, ni mucho menos, es porque los motores alimentados por gasóleo son más complejos y sus componentes necesitan ser más robustos y resistentes, lo que encarece su fabricación y por tanto, encarece su compra. Sin embargo, todavía hoy siguen siendo una compra muy recomendable y realmente nos hace falta un motor así, pues en caso contrario es gastar el dinero innecesariamente.

Para llevarnos un diésel a casa es imprescindible que nuestros recorridos sean muchos durante todo el año. Un diésel, por su mayor precio (y mayor coste de mantenimiento, con ITV más cara, recambios más caros y mano de obra más cara), sólo compensa cuando se hacen muchos kilómetros, momento en el cual su menor consumo y el menor precio del combustible empiezan a notarse en los gastos. Para que un motor diésel sea interesante, debemos recorrer anualmente unos 40.000 kilómetros como poco, que resulta aproximadamente el doble de lo que cualquier usuario normal acaba completando en un año.

Si no alcanzamos anualmente ese kilometraje, un motor diésel está descartado y lo más interesante es un motor de gasolina. Por un lado, son más baratos de adquirir y aunque su consumo y coste de combustible sea algo superior, el coste de mantenimiento es más contenido. La ITV, por ejemplo y según lugar de residencia, puede ser hasta 20 euros más barata que un diésel. Los repuestos son más baratos al igual que muchas operaciones de mantenimiento. Además, si no alcanzamos un elevado kilometraje anual no notaremos su mayor consumo en ningún momento.

Un motor de gasolina es totalmente recomendable cuando se los kilómetros se hacen en su mayoría en ciudad. Todos los modelos de ámbito urbano han dejado de ofrecer motores diésel, tanto por cuestiones de costes (y por tanto, de precio) como por cuestión de usabilidad, fiabilidad y contaminación. Cuando los sistemas de contención de emisiones no alcanzan su temperatura de funcionamiento, no realizan su trabajo correctamente y las emisiones son más elevadas de lo que deberían ser y por lo general, en los recorridos por ciudad, de apenas un par de kilómetros en el 90% de los casos, el catalizador y el filtro de partículas nunca llega a su temperatura ideal de funcionamiento.

 

coches híbridos renting

¿Y si me decanto por un híbrido?

Como extra, vamos a añadir una opción que nosotros tendríamos en cuenta en determinados casos: un grupo propulsor híbrido. Tras haber probado varios modelos con este tipo de motor, podemos asegurar que los híbridos son la elección ideal cuando nuestros recorridos son generalmente por ciudad. Dada su configuración con dos motores, uno de ellos eléctrico, el entorno urbano es el mejor lugar para la circulación de estos coches. Un híbrido convencional puede recorrer entre dos y cuatro kilómetros con el motor eléctrico, sin necesidad de quemar combustible y según los estudios que se han llevado a cabo en muchas ocasiones, muy rara vez se suele superar esa distancia en recorridos urbanos.

En caso de ser un híbrido enchufable, esa ventaja en ciudad se multiplica exponencialmente, siempre y cuando tengamos un punto de carga disponible en nuestros recorridos. Los híbridos enchufables pueden llegar a recorrer hasta 60 kilómetros con el motor eléctrico, el tener un punto de carga disponible y dejar el coche cargando con cada parada, puede ser extremadamente interesante ya que no gastaremos nada de combustible y una recarga completa rara vez cuesta más de tres o cuatro euros. Y esto en el peor de los casos, ya que una carga completa de unas baterías que permitan, por ejemplo, 300 kilómetros, suele tener un coste de cinco euros de media, según algunos datos que se pueden encontrar en la red de redes.

Conclusión/Opinión

La eterna duda, incluso a día de hoy con algunas opciones adicionales muy interesantes, sigue siendo la elección entre diésel o gasolina. Yo, por ejemplo, tengo dos diésel en casa, pero en ocasiones puedo superar los 1.000 kilómetros en un solo fin de semana, lo que suma muchos kilómetros a final de año. No obstante, antes tenía un gasolina (2.0 16 válvulas) porque mi kilometraje anual no era ni parecido y sólo cogía el coche los fines de semana.

Por tanto, ¿gasolina o diésel? Depende de los kilómetros que hagas al año, así de sencillo. También podría ser interesante decantarse por el diésel si circulas mucho por carretera, donde barre completamente a cualquier gasolina a velocidad constante (yo he logrado consumos por debajo de los cuatro litros) logrando autonomías de más de 850 kilómetros, incluso en alguna ocasión he logrado ver más de 900 kilómetros con un solo depósito.

El híbrido es la elección principal si el 90% de tus recorridos son por ciudad, donde se puede aprovechar al máximo el motor eléctrico y circular sin consumir combustible, además de quedar exento de toda restricción de tráfico en situaciones de alta contaminación.

X

Espera un segundo...

¡Consigue tu ebook de renting GRATUITO!


Información protección de datos de idoneo Leer antes de aceptar

Quiero mi ebook