14 Junio, 2019

El parque automovilístico español es el más viejo de Europa y subiendo

La evolución del automóvil ha tomado un camino muy definido durante los últimos años, marcado principalmente por la tecnología y la electrónica. Se ha llegado a tal punto, que los usuarios prestan mayor atención al contenido tecnológico de un vehículo que a sus características técnicas. Es más, si echamos la mirada atrás, podemos apreciar como el automóvil, a simple vista, no ha cambiado en absoluto. Craso error ya que por dentro, el avance ha sido continúo sobre todo, repetimos, en el apartado tecnológico. Ahora, todo está controlado por un cerebro electrónico que recibe información desde múltiples sensores, cámaras y hasta radar o infrarrojos, que sirve para gestionar el funcionamiento de todos los sistemas. Esta gestión está tan afinada que su actuación es totalmente inapreciable (hasta que falla).

Dicha evolución tecnológica es culpable del rápido envejecimiento en cuanto a sistemas de contenido electrónico, pero siga siendo plenamente utilizable y muy satisfactorio a pesar de los años. Ahora, gracias a los avances logrados por los fabricantes, un coche con más de 100.000 kilómetros está ‘nuevo’ y tiene mucha vida por delante, aunque la eficiencia de sus motores y la seguridad hayan sido completamente superadas. Dicha situación provoca que cambiar de coche se retrase cada día más y repercuta en la edad media del parque automovilístico. En España contamos con uno de los parques más viejos de Europa, acumulando una media de 12,3 años, con una presencia cada vez mayor de coches con más de 16 años.

La edad media de los coches que circulan por España varía según Comunidad Autónoma, pero en general, ha envejecido un 50% desde que comenzó la crisis económica que puso a medio mundo en una situación muy delicada. Allá por el año 2007, cuando se comenzó a vislumbrar los primeros retazos de la crisis que vendría después, la edad media de los coches que circulaban por España rondaba los ocho años según informes de ANFAC (asociación nacional de fabricantes).

carretera con coches

Coches con más de 16 años y subiendo

Comprar un coche nuevo es un desembolso importante y supone un gasto mensual, de al menos, varios cientos de euros a lo largo de varios años. Las cifras cambian según precio del vehículo y condiciones de financiación, pero no todos los conductores pueden permitirse esa inversión durante tanto tiempo. Por ello, la vida de los coches se alarga todo lo posible hasta un punto preocupante. Con datos facilitados por FACONAUTO, la presencia en carretera de coches con más de 16 años está creciendo y supone actualmente el 31,7% del total y la tendencia es un aumento de los mismos hasta elevar la edad media del parque automovilístico español hasta los 14 años en 2025, con más del 43% de los vehículos en circulación superando los 16 años.

Muchos pensarán que si no pueden permitírselo y su coche, aunque viejo, funciona perfectamente y supera siempre la ITV, no tiene por qué cambiar. Y están en lo cierto, sin duda alguna, pero nos encontramos con ciertos inconvenientes que pasan desapercibidos. Uno, que además es muy importante y afecta directamente a quien ocupa el vehículo, es la seguridad. Los vehículos actuales han evolucionado en este apartado de forma significativa respecto a coches con ‘sólo’ 10 años, multiplicándose exponencialmente al superar dicho tiempo. El otro, que se nota a largo plazo y no afecta directamente, es la contaminación. Cualquier automóvil moderno es mucho más eficiente y sus niveles de emisiones son muy inferiores.

Esto último puede ser un problema más directo debido a las diferentes acciones que se están tomando desde las administraciones. Vivimos un momento de cambio, una transición en el modelo energético que busca reducir emisiones y respetar en mayor medida el medio ambiente y vehículos con más de 16 años circulando por carretera va totalmente en contra y de seguir el camino emprendido por varios actores importantes para el sector, es posible que en un momento determinado no puedan circular por muchas zonas de España.

autopista con coches

¿Por qué los españoles no cambian de coche?

Si hacemos caso a las estadísticas, España cuenta con el parque móvil más viejo de toda Europa. De los 33 millones de vehículos matriculados en nuestro país, el 61,8% tiene, al menos, 10 años de vida. Así lo afirman los datos de ANFAC de 2017. Desde Tráfico también hace hincapié en esta situación al manifestar que la antigüedad se ha convertido en un factor determinante en la siniestralidad vial y que, según sus estudios, la renovación completa de todos los coches que hay en España reduciría el número de fallecidos en accidente de tráfico entre un 30 y un 40%.

Pero, ¿por qué no cambian de coche los españoles? Hay muchas respuestas y todas son completamente válidas. Depende de cada conductor, de sus necesidades y por supuesto, de sus capacidades económicas. Esto último es uno de los motivos más comunes, pues un coche supone el segundo gasto más elevado tras la compra de una casa. También hay otros motivos, como aquel de ‘¿Si funciona, para qué cambiarlo?’. No obstante, Noemí Navas, directora de comunicación de ANFAC, afirmó que el entorno de incertidumbre que se vive actualmente afecta a las decisiones. Hay mucha confusión y los conductores españoles temen que podría ocurrir mañana con su reciente y costosa adquisición.

El mercado de los coches de segunda mano, siempre con mayores ventas que los coches nuevos, sufrió un aumento durante la crisis sobre todo en los coches más viejos. El 59% de las compraventas tenían como protagonista coches usados con más de 10 años y en último lustro se han transferido más de 680.000 vehículos con más de 20 años. Las cifras de 2018 muestran que se vendieron más de 166.000 coches matriculados antes de 1998 y además de la seguridad, esto afecta a la contaminación de las grandes ciudades. Según ANFAC, el 20% de los vehículos en circulación, los más antiguos, son responsables del 80% de la polución.

Conclusión/Opinión

Totalmente cierto. El parque automovilístico español es muy viejo, pero, ¿qué solución ponemos? Económicamente hablando, España sigue recuperándose de la crisis y muchas personas no pueden afrontar el pago de un coche, menos aún si viven de alquiler, cuyos precios están disparados y sin que haya intención de cambiar. Además, las ayudas que siempre proponen desde el gobierno son insuficientes y, por si fuera poco, repercuten en la declaración de la renta. Si a esto le sumamos las nefastas declaraciones contra el diésel, sobre posibles prohibiciones de circulación en años venideros a los coches con motor de combustión y la más reciente intención de cobrar por el uso de las autopistas y autovías, tenemos un panorama en el cual, los usuarios tienen la sensación que comprar un coche es un riesgo.

Es necesario una buena estrategia de ayudas en la compra de nuevos automóviles, así como una información veraz, sin alarmismos y que dejen claro que podría ocurrir en el futuro. Sólo así se podrá comenzar con la renovación del parque de automóviles que tenemos en España. Seguirá habiendo coches con muchos años, (yo tengo uno con 20, pero es un ‘juguete’ y realiza menos de 8.000 kilómetros al año), pero irán reduciendo su número si los usuarios no tienen la sensación de incertidumbre actual y cuentan con las capacidades para afrontar su costo.