Mercedes-Benz Clase G
La cúspide ejerce una atracción mágica
- Modelo resistente en el interior y el exterior
- Debidamente actualizado en materia de seguridad
- Bueno para viajes off – road
- Consumo de combustible elevado
- Doble de caro que sus rivales
- Algo desfasado a la hora de conducirlo al volante
Descubre el Mercedes-Benz Clase G
El nuevo Mercedes‑Benz Clase G aterriza en España con un refinamiento más tecnológico y una presencia aún más imponente sin renunciar a su ADN off-road. En esta review vamos a analizar su diseño exterior, con sus líneas icónicas y modernizadas; a continuación, nos sumergiremos en el diseño interior, donde veremos cómo ha sido adaptado a un entorno premium-lujo y urbano; luego evaluaremos el equipamiento de infoentretenimiento, con sus pantallas, conectividad y asistentes; y finalmente valoraremos la motorización, qué opciones ofrece actualmente en el mercado español, su rendimiento y eficiencia.

Con un tono cercano y experto, vamos a descubrir por qué esta última versión del Clase G sigue siendo una bestia de carácter todoterreno que se adapta al lujo de ciudad, y cómo ha evolucionado para responder a las exigencias del mercado actual sin perder su esencia de 4×4 puro.

El icono todoterreno que se renueva sin perder su esencia
Diseño exterior del Mercedes-Benz Clase G
El Mercedes-Benz Clase G mantiene su inconfundible silueta cuadrada, símbolo de robustez y exclusividad. En esta última versión, la marca ha refinado detalles sin alterar su esencia: faros redondos con tecnología LED, parrilla de mayor presencia y paragolpes más integrados que mejoran su aerodinámica sin restarle carácter. La rueda de repuesto visible en el portón trasero y la carrocería de líneas rectas continúan siendo su sello distintivo, transmitiendo fuerza y autenticidad.
De perfil, destacan los pasos de rueda marcados, los estribos laterales y las llantas de gran tamaño, que varían según el acabado elegido. Las versiones más enfocadas al lujo incorporan detalles cromados y combinaciones de pintura exclusivas, mientras que las orientadas al uso off-road mantienen un aspecto más funcional y resistente. La calidad de los ajustes exteriores refuerza su imagen premium, al tiempo que conserva la funcionalidad que siempre ha definido al modelo.
Comparado con rivales como el Land Rover Defender o el Jeep Wrangler, el Clase G ofrece un enfoque más refinado. Mientras el Defender apuesta por la versatilidad y el Wrangler por la aventura pura, el Mercedes equilibra ambos mundos: combina una estética icónica y elegante con una capacidad todoterreno que sigue siendo de las más impresionantes del mercado.
Descubre el RENTING de Mercedes-Benz Clase G
Cuota fija sin riesgo
Como es un diseño que no ha cambiado en cerca de cuarenta años, ha pasado de ser uno de los todoterrenos más grandes del segmento a ser de los más pequeños. Existe espacio debido a sus dimensiones, pero tendrían que haber aumentado la anchura.
Lujo todoterreno para el segmento premium SUV
Diseño interior del Mercedes-Benz Clase G
El interior del Mercedes‑Benz Clase G fusiona elegancia de lujo con carácter todoterreno de alto nivel. El salpicadero, de diseño rectilíneo y robusto, está presidido por una pantalla central de gran tamaño que integra navegador, conectividad y control de funciones, flanqueada por detalles metálicos y molduras de alta calidad. Los asientos, amplios y envolventes, suman ajustes eléctricos, calefacción y ventilación según acabado, lo que refuerza la sensación de confort premium incluso cuando el vehículo trabaja en terrenos exigentes.
En las plazas traseras se mantiene el espacio generoso de anchura y distancia al suelo típicos del modelo, lo que permite viajar con tranquilidad. Eso sí —y como es habitual en esta categoría— la sensación de altura libre se ve algo limitada por la línea de techo y el estilo del vehículo, aunque no lo suficiente como para perjudicar la experiencia de uso diario. La calidad de materiales, el silencio en marcha y la ergonomía de los controles contribuyen a que el Clase G se sienta tan cómodo en ciudad como en rutas fuera del asfalto.
Frente a rivales destacados como el Land Rover Defender o el Jeep Wrangler, el Clase G se posiciona un escalón por encima en refinamiento interior. Mientras el Defender apuesta por un interior más moderno y funcional y el Wrangler por el carácter puro off-road, el Clase G combina ambos mundos: lujo elevado, acabados cuidados y presencia imponente, sin sacrificar la robustez que se espera de un todoterreno auténtico.
Esta marca lleva años distinguiéndose de otras marcas de automóviles al ofrecer una serie de paquetes de equipamiento después de elegir un modelo concreto.
Potencia extrema y tecnología híbrida de lujo
Motorizaciones del Mercedes-Benz Clase G
La gama de motorizaciones del Mercedes-Benz Clase G en España está centrada en ofrecer potencia, refinamiento y capacidad todoterreno.
- G 450 d: motor diésel de seis cilindros con tecnología microhíbrida de 48 V y una potencia cercana a los 367 CV, que combina fuerza y eficiencia para un uso más racional sin perder prestaciones.
- G 500: motor de gasolina de seis cilindros con asistencia eléctrica de 48 V y 449 CV, ideal para quienes buscan una conducción más refinada y silenciosa en carretera.
- AMG G 63: el tope de gama, con motor V8 biturbo de 585 CV y tecnología híbrida ligera, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 4 segundos, manteniendo su tracción total y bloqueos diferenciales característicos.
Todas las versiones incorporan cambio automático de nueve velocidades y modos de conducción que adaptan la respuesta del motor y la suspensión a cada terreno. El consumo es elevado, especialmente en las versiones más potentes, pero su nivel de rendimiento y el carácter exclusivo del modelo justifican ese enfoque orientado al lujo y la potencia.
Segmento de lujo 4×4
Dinámica de conducción del Mercedes‑Benz Clase G
La experiencia al volante del Mercedes‑Benz Clase G es una mezcla de lujo, presencia y dominio del camino. Al desplazarse en carretera, su postura alta y su tren de rodaje rígido transmiten seguridad, aunque también se percibe claramente que estamos ante un vehículo robusto y pesado — lo que significa que las inercias y el consumo aumentan respecto a un SUV convencional. En ciudad es imponente, aunque el radio de giro y el tamaño lo convierten en un coche menos ágil que modelos más “urbanos”.
Para los ocupantes el confort está garantizado: los asientos delanteros ofrecen sujeción, ajustes eléctricos y climatización avanzada, y los materiales interiores son de categoría premium, con un aislamiento acústico muy decente para su tamaño. En las plazas traseras cabe destacar la amplitud lateral y el lujo general, aunque la altura libre para la cabeza puede quedar algo comprometida si el techo lleva elementos opcionales o la versión persigue un acabado más deportivo.
Si lo comparamos con rivales como el Land Rover Defender o el Jeep Wrangler, el Clase G ofrece una experiencia más refinada y orientada al lujo. Mientras el Defender apuesta por la versatilidad y un carácter más “todoterreno utilitario”, y el Wrangler por la aventura pura y sin concesiones, el Clase G combina prestaciones off-road reales, acabados de alta gama y una presencia inconfundible. Sin embargo, esa combinación también implica un coste de mantenimiento elevado, mayor consumo y menor maniobrabilidad que algunos rivales más livianos.
Descubre las mejores ofertas de renting
REVIEW Mercedes-Benz Clase G - 2018
REVIEW Mercedes-Benz Clase G - 2018
El anterior Mercedes-Benz Clase G conservaba el encanto de los todoterrenos “a la vieja escuela”, con un diseño interior sólido y materiales duraderos, aunque menos ergonómicos que los de modelos más modernos de la marca. Su habitáculo, de líneas rectas y botones físicos, destacaba por su robustez, aunque el espacio interior —especialmente en anchura y maletero— quedaba por detrás de algunos rivales más actuales.
En el apartado mecánico, la gama ofrecía potentes motores V6 diésel y V8 gasolina, con cifras que superaban los 400 CV en el G 500 y alcanzaban hasta 630 CV en el G 65 AMG. Sin embargo, el elevado consumo y la ausencia de opciones híbridas o eléctricas reflejaban un planteamiento más tradicional. Su punto fuerte seguía siendo la capacidad off-road, con suspensiones blandas, gran altura libre y una tracción total de auténtico todoterreno.
El equipamiento y la seguridad estaban a la altura del emblema de Mercedes, con sistemas como el Parktronic, control de tracción, diferenciales bloqueables y el sistema multimedia “Comand Online”. Las ediciones especiales Manufaktur Edition y Exclusive Edition aportaban un toque de lujo con detalles en cuero Nappa, molduras metálicas y acabados AMG.
En fin, la anterior generación del Clase G era un modelo con un encanto innegable: potente, resistente y con un carácter clásico que lo diferenciaba de cualquier otro SUV. Su talón de Aquiles seguía siendo el consumo elevado y la falta de practicidad urbana, pero para quienes valoraban la autenticidad y el legado 4×4, era —y sigue siendo— una auténtica leyenda sobre ruedas.
¿Te ha gustado el Mercedes-Benz Clase G?
Con idoneo puedes encontrar fácilmente las mejores ofertas de renting. Elige la cuota que deseas pagar y encuentra tu vehículo.
Fácil, sin riesgos y con todo incluido, así es el renting idoneo.

