Ford S-Max

Dinámico. Elegante. Espacioso.

  • Aislamiento acústico perfecto
  • Gran espacio para los pasajeros
  • Oferta amplia de motores para todas las necesidades
  • Todavía algunos materiales siendo de plástico
  • Motor de 240 CV no tan potente como se piensa

Descubre el Ford S-Max

El Ford S-Max es uno de esos coches “en peligro de extinción” en España: un monovolumen grande, pensado para familias que de verdad usan las 7 plazas, justo en una época en la que casi todo se ha ido a SUV.

No estamos ante una nueva generación. Este S-Max pertenece a la segunda generación (la que sustituyó al S-Max anterior) y, en su tramo final, llegó una actualización centrada más en la mecánica y el equipamiento que en un cambio profundo de diseño: acabó quedándose con una única opción híbrida y un enfoque claramente familiar. En esta review vamos a ver qué hace bien, qué ya se nota viejo y dónde no compensa.

¿Realmente ha evolucionado el Ford S-Max 2026?

 

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Ford S-Max luces

Líneas de infarto

Diseño exterior del Ford S-Max: familiar con look deportivo

El S-Max acierta en una cosa: no intenta ocultar lo que es, pero tampoco se ve como una “caja”. Con el acabado ST-Line gana paragolpes más marcados, taloneras, spoiler y una presencia más agresiva de lo habitual en el segmento. Además, los faros LED con intermitentes dinámicos cumplen de verdad en carretera.

Lo discutible: el diseño arriesga poco y hay detalles que se quedan a medias. Las dos salidas de escape son reales, sí, pero quedan algo metidas y el conjunto trasero podría estar mejor rematado. Y por tamaño, no engaña: 4,80 m de largo, 1,91 m de ancho, 1,68 m de alto y 2,85 m de batalla. Esto da empaque y espacio… pero también condiciona en ciudad.

Comparativa con rivales: frente a un Peugeot 5008 o un Skoda Kodiaq, el S-Max parece menos “moderno” por estética y enfoque SUV, pero sigue teniendo un punto a favor: su silueta está pensada para la habitabilidad real, no para aparentar. Y frente a un VW Touran, el Ford juega la carta del tamaño y la puesta a punto más “de coche grande”.

 

 

Descubre el RENTING de Ford S-Max
Cuota fija sin riesgo

  • 33.375,00€ - 53.150,00€ Rango de precios

  • Diésel, Gasolina tipos de motor

  • 6 l/100Km. Consumo medio

  • 120CV - 240CV Potencia máxima

  • Desde 132g/km Emisiones CO2

Ford S-Max interior

Un gran salto

Interior del Ford S-Max: espacio real y soluciones prácticas

Por dentro, el S-Max tiene una virtud clara: se nota monovolumen desde el minuto uno. Las plazas delanteras son grandes, el parabrisas es enorme y la visibilidad está bien resuelta (incluso con una ventanilla extra en el pilar A para no “comerte” peatones en cruces). Los asientos del ST-Line combinan Alcántara y símil cuero, con reglajes eléctricos y memoria, y hay muchos huecos útiles (incluido el clásico espejo para vigilar a los niños).

Lo mejor está en la segunda fila: tres asientos individuales, tres ISOFIX y un acceso comodísimo por puertas que abren casi a 90º. Aquí sí caben tres sillitas sin hacer Tetris, y además los asientos deslizan y reclinan con recorrido real. Lo menos bueno: el salpicadero y los mandos se ven antiguos; la pantalla central es de 8 pulgadas (SYNC 3), funciona correcto, pero hoy se siente pequeña y Android Auto/CarPlay van por cable. Y el negro piano en zonas de contacto se raya fácil.

Maletero: el dato clave no son los litros “de ficha”, sino el uso. Con 7 plazas te quedas en 185 litros (apto para poco más que mochilas). Con 5 plazas ya cambia la película: 630 litros y una boca de carga baja que facilita meter bultos. Además, los asientos pueden abatirse para superar los 2.000 litros, muy práctico si lo usas como coche “multiusos”.

 

Ford S-Max motor

Montamos en el S-Max

Motores del Ford S-Max: la opción híbrida manda

En España, en la última etapa comercial, el S-Max se quedó con una única motorización: híbrido convencional (HEV) de 190 CV, con tracción delantera y cambio automático CVT. Es una decisión práctica (etiqueta ECO, consumo razonable), pero también significa que si buscabas diésel o más opciones, ya no existe esa elección.

Ese sistema combina un 2.5 gasolina atmosférico (ciclo Atkinson) con un motor eléctrico y una batería pequeña (permite moverse en eléctrico solo ratos y a baja carga). En uso real, lo importante es esto: mueve el coche bien, pero no lo hace “sobrado”, y se nota que el conjunto tiene que tirar de casi 2.000 kg. El CVT está más trabajado de lo habitual, pero si le pides todo (aceleración fuerte), el motor puede subir de vueltas y hacerse presente.

MotorPotenciaTipoEtiqueta
2.5 Hybrid (HEV)190 CVHíbrido autorrecargable + CVTECO

¿Cuánto consume el modelo que estamos analizando? por cada 100km

En un uso realista, este S-Max puede moverse en cifras contenidas para su tamaño si no vas siempre a 130-140: en ciudad y vías a ritmos tranquilos es factible verlo alrededor de 6 l/100 km, y en autopista a ritmo constante tiende a subir a la zona de 7 l/100 km (más si lo cargas y vas rápido). De mantenimiento, la parte híbrida es lógica y sin complicaciones de enchufe, pero no deja de ser un coche grande: neumáticos, frenos y consumibles no cuestan como en un compacto.

 

Ford S-Max y ciclistas

Acabados del Ford S-Max

Prestaciones, experiencia de conducción y pasajeros

En ciudad se agradece la suavidad del sistema híbrido y la posición de conducción elevada, pero el S-Max paga su tamaño: maniobrar y aparcar no es su hábitat, y el radio de giro puede desesperar en calles estrechas. La dirección es fácil, quizá demasiado blanda si esperas un tacto más “preciso” en un acabado ST-Line.

En carretera, el coche tiene sentido: suspensión que filtra baches y badenes muy bien, buena estabilidad y un enfoque de “traga-kilómetros”. El aislamiento está bien logrado y las transiciones entre eléctrico y gasolina suelen ser discretas. Eso sí, si fuerzas ritmo en puertos o con carga, es fácil que el conjunto se sienta más justo y que el CVT deje oír el motor.

Pasajeros: en segunda fila viajan con mucho aire, y eso cambia la experiencia en viajes largos (especialmente con niños). La tercera fila existe, pero hay que ser honestos: sirve para emergencias o trayectos cortos, porque la postura no es cómoda para adultos y no es el lugar ideal para viajes.

Opinión del Ford S-Max

El Ford S-Max es un coche con una propuesta clara: familia y viajes, sin postureo. Lo mejor es lo que hoy casi no se encuentra: acceso comodísimo, tres asientos reales atrás, modularidad y espacio útil. Si tu día a día incluye sillitas, mochilas, excursiones y kilómetros, el planteamiento sigue siendo muy lógico.

Ahora, hay que decir lo incómodo: es un modelo que se nota de otra época en pantallas, interfaz y algunos mandos. Y aunque el híbrido cumple, no esperes un coche “alegre” cuando lo cargas a tope: va bien, pero no sobra. Además, en ciudad te obliga a convivir con sus 4,80 m y un giro que no perdona.

¿Para quién es? Para familias que priorizan espacio real, accesibilidad y viajes, y que valoran la etiqueta ECO sin enchufes.
¿Para quién NO es? Para quien busca lo último en infotainment/ADAS, o para quien hace casi todo en ciudad y quiere un coche fácil de aparcar.
Si lo que necesitas es un monovolumen de verdad y aceptas que ya no es “lo nuevo”, el S-Max sigue teniendo sentido. Si buscas sensación de coche actual por tecnología y formato, hoy el mercado te empuja (para bien o para mal) hacia SUV más recientes.

Preguntas frecuentes sobre el Ford S-Max