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Audi A1

Compacto y deportivo

  • Diseño deportivo y dinámico
  • Sistema seguridad innovador
  • Equipamiento Premium
  • Sin opción electrificada
  • Precio elevado

Descubre el Audi A1

El Audi A1 es el coche más pequeño que ha vendido y venderá nunca la firma de los cuatro aros. Un coche que esconde muchas cosas buenas, pero también algunas que según gustos y opiniones, podrían hacerle perder prestigio e imagen. Aunque, sin embargo, ahora mismo es casi único en el mercado, tan solo MINI con los tres y cinco puertas ofrece algo similar al Audi A1, pero lo hace con un estilo muy particular y una dinámica de conducción muy orientada hacia la deportividad.

Actualmente se encuentra a la venta la segunda generación del pequeño modelo alemán, puesta en circulación en 2018, cuando se dejó de vender la primera edición del utilitario de Audi. Entre su primer lanzamiento y esta versión que se comercializa ahora, las diferencias son notables, destacando por ejemplo la ausencia de la carrocería de tres puertas, un diseño que resultaba realmente atractivo y que ofrecía una imagen más juvenil y deportiva. Justo lo contrario que la segunda generación que se puede encontrar en las tiendas a día de hoy, que se ha vuelto un coche más serio, buscando claramente un cliente tipo algo diferente a la primera generación.

Lo más curioso del coche, es que posiblemente no haya una renovación cuando el actual Audi A1 llegue al final de su vida comercial. Audi está barajando la posibilidad de sustituirlo por un B-SUV, un “Sport Utility Vehicle” de orientación netamente urbana, para dar sustento a todos los que buscan ese tipo de coche pero prefieren uno de marcas con algo de prestigio como Audi. Además, ese B-SUV podría llegar plenamente electrificado, algo que sería una garantía frente a las próximas normativas y frente a la actual regulación de emisiones globales, un auténtico quebradero de cabeza para los fabricantes.

Audi A1 vista trasera

Estructura y Diseño

Plataforma del SEAT Ibiza y Volkswagen Polo, pero mayor calidad general

Ese detalle que podría reducir su prestigio frente a determinados conductores del que hablábamos antes, es la base del coche, la plataforma del chasis. Se trata de un elemento compartido con el SEAT Ibiza y el Volkswagen Polo, dos automóviles que no son precisamente mala compra, pero que no tienen la imagen que si ofrece un A1. Al fin y al cabo es un Audi, por muy pequeño que sea, destacando por encima de sus dos hermanos en algunos apartados.

Por ejemplo, el diseño interior del Audi A1 es mucho más tecnológico que el de un Ibiza o el de un Polo. Aunque este último le sigue de cerca, el Audi A1 ofrece un diseño mucho más “maduro” y distintivo, que según la versión, cuenta con dos enormes pantallas para la instrumentación y el sistema multimedia. Conserva los mandos físicos para climatización y luces, pero es anterior a la moda que se ha adueñado de todos los habitáculos de Audi. Creemos que esto es una ventaja por la mejor ergonomía que ofrece y las menores distracciones que supone su manejo, pero los gustos de los usuarios actuales demandan digitalización máxima sin tener en cuenta la usabilidad, así que para muchos es un pequeño fallo de equipamiento.

La calidad de este interior es muy elevada, por encima de casi cualquier rival en el  segmento, sólo igualada por el MINI de BMW, cuyos acabados también son realmente buenos. Por supuesto, la cantidad de equipamiento tecnológico es abrumador y excesivo para enumerarlo aquí, pero cuenta con todos los sistemas de asistencia a la conducción que se puedan desear y necesitar, así como conectividad con dispositivos móviles y sistemas electrónicos que hacen mucho más fácil la conducción.

La calidad de este interior es muy elevada, por encima de casi cualquier rival en el segmento.

Interior Audi A1

Motorización

Motores gasolina, pero sin diésel y sin electrificación

El Audi A1 es un coche con muchas pretensiones, es un modelo de elevado estanding y dirigido a usuarios que no necesitan un coche grande, pero tampoco quieren prescindir de la calidad de una marca premium como la alemana. Obviamente, eso repercute en el precio, que es más elevado que otras posibles opciones en el mercado. Si bien es cierto que con lo que cuesta el Audi A1 se puede acceder a una buena unidad de uno de sus hermanos o de cualquier otro rival, es necesario reconocer que la calidad general del A1 no se encontrará en ninguno de ellos.

Sin embargo, los tres años que lleva el Audi A1 en el mercado (recordar que se vende desde 2018) le pesan en algunas cosas que hoy día son vitales. Por ejemplo, su gama de motores no cuenta con ninguna versión electrificada y por tanto, no hay opción a poder contar con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico. No debería tardar mucho  en aparecer el típico restyling de mitad de vida, algo que serviría para introducir nuevas motorizaciones y por tanto, aprovechar para ofrecer un grupo propulsor con algún tipo de hibridación, pero por el momento no es el caso.

Las únicas posibilidades que se ofrecen en la gama del Audi A1 está alimentadas por gasolina. Por un lado está el Audi A1 25 TFSI, equipado con un motor de tres cilindros 1.0 turbo con 95 CV. El siguiente en la gama es el Audi A1 30 TFSI, que monta el mismo motor pero en versión de 110 CV, aunque según la versión también rinde 116 CV. El más potente es el Audi A1 35 TFSI, que equipa el motor 1.5 TSI con cuatro cilindros y 150 CV. Hubo un Audi A1 40 TFSI con 200 CV, pero ya no está disponible en la gama. Si está disponible el cambio automático S Tronic de forma opcional.

El motor 1.5 TSI tiene actualmente una versión electrificada, un “mild hybrid” que rinde la misma potencia pero al contar con una pequeña ayuda eléctrica, puede lucir el distintivo ECO de la Dirección General de Tráfico con las ventajas que ello conlleva. No sería complicado adaptar dicho motor al Audi A1, pues el equipo eléctrico adicional es pequeño y el peso añadido no es importante, logrando que el pequeño audi fuera todavía más interesante.

Conclusión/Opinión

Conclusión/Opinión

Desde que apareció el Audi A1 allá por 2010, siempre lo he visto como un coche de capricho. Por lo que costaba el modelo te podías comprar un generalista (una marca digamos, “normal”, no una premium) muy bien equipado y con un motor potente, aunque la calidad no llegaría a ser la del A1. Algo que por otra parte no debería ser un problema, porque las marcas han logrado alcanzar cotas de calidad en los ajustes más que respetables. Es cierto que cuando lo conduces se nota la mayor categoría y un mayor esmero en determinados apartados, pero desde mi punto de vista no es suficiente para justificar el mayor gasto (en todos los sentidos: compra, seguro, piezas de recambio, mano de obra…).

No es, obviamente, un mal coche. De hecho, es un gran automóvil, pero es muy caro. Por lo que cuesta el Audi A1 te puedes llevar a casa, por ejemplo, un Toyota C-HR con motor híbrido de 184 CV, un SUV de tipo compacto con más espacio interior y un diseño totalmente rompedor. Si quieres mantenerte en el segmento B, puedes acudir al primo del A1, el SEAT Ibiza, equipado con el acabado más completo  y con el motor de 150 CV, y te sobrarían algunos miles de euros. Y esto son unos ejemplos, pues por el precio del Audi A1 podrías tener incluso un Ford Focus, pero claro, no tendrá el caché ni la imagen de un Audi.

Al final, el Audi A1 es un coche premium en un formato pequeño, que ofrece lo mismo que un coche premium, pero por un precio algo más contenido que si eliges, por ejemplo, un Audi A4. El problema es que no tienes el espacio y ni la categoría que ofrece un Audi A4, pero si tienes unos gastos casi igual de elevados. ¿Te gusta? Es un gran coche, con una conducción sensacional y un tacto de calidad que no ofrecen otros, pero hay que estar dispuesto a pagar lo que vale teniendo otras opciones igual de interesantes en el mercado.