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25 Mayo, 2020

¿En qué consiste el leasing de un coche?

España es un país de bares, de vivir en la calle, de buena comida y de disfrutar el tiempo libre al máximo. Es un país cuya población también es muy dada a aparentar, a mostrar que se tiene, que se puede; es por eso que el renting ha triunfado mucho en este país al dar acceso a coches que de otra forma habría sido muy complicado conseguir. Además, el renting también permite cambiar de coche cada muy poco tiempo, pudiendo disfrutar de un coche nueva cada dos por tres. Es una fórmula para tener un vehículo en casa que se ha establecido en nuestro país con mucha fuerza llegando a copar en torno al 20 % de la cuota de mercado.

Pero el renting no es la única fórmula para tener coche, existen otras como el alquiler “de toda vida”, el coche compartido o el leasing. De hecho, esta última opción, el leasing, es una oferta que lleva implantada en el mercado desde hace décadas, pero por lo general, siempre ha sido terreno de empresas y autónomos. Al igual que el renting, el leasing es una fórmula que ha sido muy explotada por los profesionales para rentabilizar la posesión de un vehículo y todos los gastos que conlleva. 

Mientras el leasing se hacía con el sector de las empresas, los particulares optaban por el carsharing (coche compartido), que en ciudades como Madrid o Barcelona ha visto crecer su oferta hasta llegar a ofrecer motos eléctricas de “pago por uso”. La movilidad está cambiando, la gente se conforma menos con lo que tiene y quiera más opciones entre las que elegir, sobre todo ahora que la contaminación ha tomado un peso importante en la sociedad y en la movilidad.

Qué es el leasing de coches

¿Qué es el leasing de coches?

Pero volviendo atrás, al leasing, podemos ver como hay mucha gente que no sabe que es el leasing de coches. Algo normal, no obstante, al ser una fórmula más usada por profesionales. El caso es que el leasing de coches es un contrato, un alquiler de un coche con opción a compra cuando finalice el contrato. Se diferencia del renting en que la cuota mensual resulta más ajustada ya que no se añaden los gastos de mantenimiento, neumáticos, seguro o reparación de averías.

Existen dos tipos de leasing: el tipo abierto y el tipo cerrado.

  • Leasing de tipo abierto: el leasing abierto se refiere al contrato que obliga a comprar el coche una vez finalice el contrato de alquiler. Suele tener una cuota mensual más barata porque la empresa que ofrece el leasing no tendrá que hacerse cargo de la pérdida de valor del coche una vez usado, sino que lo recupera al vendérselo al cliente.
  • Leasing cerrado: el leasing cerrada se trata del contrato que no obliga a comprar el coche una vez se acabe el período de alquiler. Es algo más caro porque se debe compensar la pérdida de valor del vehículo, pero permite cambiar de coche cada tres o cuatro años.

Cualquiera de las dos opciones de leasing de coches está asociado a un pago mensual pero que no incluye, como se ya se ha comentado, los gastos inherentes a cualquier vehículo. Es decir, el seguro, los impuestos, los costes de gestión, neumáticos, averías, revisiones… todo eso corre de nuestra cuenta. Además, es muy posible que la empresa que nos ofrece el renting nos obligue a contratar una póliza de seguro a todo riesgo.

Así son los pasos a seguir para un leasing de coches

El leasing de coches es diferente a un renting en muchos apartados, más allá de las condiciones del contrato. De entrada, es el cliente quien busca el coche que quiere y posteriormente, contacta con una empresa de leasing de coches. La empresa se interesará por las condiciones y las necesidades del usuario, así como por las preferencias del mismo. Luego, tras analizar las condiciones tomará una decisión, ya que será esta empresa la que compre el coche y luego se lo entregue al cliente a cambio de unas cuotas mensuales.

Será el cliente quien se encargue de pagar el impuesto de matriculación, las tasas, el transporte, la transferencia, buscar el seguro y abonarlo todos los años...

Habrá que firmar un contrato donde se establecerán todas las condiciones del leasing, el importe neto a financiar, los intereses a pagar y el valor neto residual del vehículo tras finalizar el contrato. Hay que ser autónomo o actuar como una empresa para poder acceder a un leasing y los contratos suelen tener un mínimo de dos años. Tras ese tiempo, las opciones son dos: te lo quedas y pagar el valor residual ya se informó en la firma del contrato, o bien dejas que la empresa se lo quede.

Leasing de coches, ventajas y desventajas

Puede parecer a simple vista, que entre el leasing y la compra la única diferencia es la posibilidad de no quedarse el coche tras unos años de uso, sin tener que molestarse en cambiarlo. Pero en realidad, las ventajas del leasing son algunas más, como por ejemplo unas cuotas mensuales más bajas, se puede cambiar de coche cada cierto tiempo sin sufrir pérdidas económicas por la depreciación del vehículo y además, también ofrece algunas ventajas fiscales y dependiendo de la empresa con la que contratemos nuestro leasing de coches, los gastos iniciales son muy ajustados o puede que incluso nulos.

Obviamente, como todo en esta vida, el leasing de coches tiene sus desventajas. Podemos tener que asumir un límite de kilometraje anual, a costa de tener que pagar un plus por los kilómetros excedidos, también tendremos una penalización económica en caso de anular el contrato antes de su finalización y a veces, podremos encontrarnos con algún concesionario podría intentar poner un valor residual más bajo al final del período de alquiler para intentar amortizar los costes, es decir, intentar ganar más dinero.

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